EL QUISTE ERA MALIGNO

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Julia

Carta a mi mama / Juvecan Coatepec
Queridas compañeras:

Mi nombre es Julia

Quiero compartir con ustedes brevemente mi vivencia en esta inesperada prueba de la vida.

Un 13 de febrero de 2023 acudí con la doctora internista Fany Aguas por un problema bronquial únicamente, en el transcurso de la revisión me hizo algunas preguntas relativas con mi salud física por lo que le comenté que en mi seno derecho había algo extraño; pero que yo pensaba que era por haber amamantado a 3 bebés, y no le di importancia.

Me dijo que nuevamente me iba a revisar lo que le había comentado y al palparme me dijo que eso no era normal por lo que me indicó una serie de análisis empezando por una mastografía y un ultrasonido. De inmediato al día siguiente, el 14 de febrero donde me confirmaron que el quiste era maligno para mí era muy significativa esa fecha, pues un día hace unos ayeres fue mi primer día de trabajo en el IMSS. Me presenté con quien ella me recomendó para los estudios, el radiólogo me dijo que un 99% era maligno el resultado; que era necesaria una biopsia para saberlo con certeza.

En este trayecto que viví, gracia s a Dios, estuve acompañada desde mi primera visita al internista, por mi amada hija Lorelita y en las siguientes citas por ella y por mi esposo.

Yo por mi parte me sentí como en shock, en ese momento no lloré, estaba desconcertada. En los siguientes días se realizó la biopsia y el resultado definitivo estuvo hasta los 7 díasposteriores.

Desafortunadamente el quiste era maligno, me encontraba en etapa 2ª y era necesario la intervención quirúrgica para extraerlo…yo seguía estando como si esto fuera algo imaginario, seguía en shock…por lo que acudía donde me enviaban para estar en posibilidad de que me intervinieran.

Una vez que estuvo confirmado que era necesaria la cirugía…empecé a asimilar la magnitud de lo que me esperaba…el solo mencionar la palabra cáncer por lo general se piensa en muerte; por lo que en los siguientes días hasta llegar al día de la cirugía que fue el 27 de marzo me derrumbé emocionalmente; vivo en la ciudad de Xalapa en la calle de Landero y Coss, es una calle que se encuentra muy inclinada y cada vez que tenía que salir para los trámites concernientes para ir al seguro social (pues ahí pensaba que me intervinieran)…de ida y regreso las lagrimasafloraban sin poder contenerme porque pensaba que esa podría ser la ultima vez que yo pasara por ahí. Y fue entonces que me dicuenta que antes de saber lo que me habían detectado yo no vivía; solo sobrevivía …corríatras el viento…y nunca lo iba yo a alcanzar, porque mi vida era toda prisa por todo y por todos y me había yo olvidado de mí misma.

Sí hermanas reconozco que descuidé mi salud, mi cuerpo, no le di importancia porque yo vi y sentí esa bolita cuando me bañaba y jamás pensé que fuera algo tan grave.

El Dr. Arenas, médico que me intervino dijo que el tamaño del quiste era de 2.5 centímetros y que llegó a esa dimensión en 2 años. 

Soy católica, miembro de una comunidad y Dios que es mi fortaleza, mi roca y mi todo es quien me sostuvo en esta tribulación por la queatravesé. Las oraciones de mis hermanos de comunidad, el cariño y apoyo de mi familia y la hermandad de este grupo de Juvecan que conduce la dra. Rogelia, Gloria como tanatóloga, Paty Castelán, como psicóloga, mi ahora madrina, y Gaby Terapeuta que fueron mi gran apoyo físico y emocional.

El día antes de mi operación, después de bañarme y antes de vestirme, le di gracias a Dios por la vida, por todo lo que me concedió: una familia y también le di gracias a esa parte de mi cuerpo: mi seno, le di gracias por haberme acompañado 72 años de mi vida; le pedí perdón a Dios y a ese pedacito de mícuerpo que me quitarían, lloré, lloré mucho,pero acepté con tristeza la pérdida.

El día de mi cirugía, recuerdo, antes de entrar al quirófano, estando presente mi esposo Guillermo y mi amada hija Lorelita, mi vida la puse en manos de Dios y le pedí a mi hija que leyera una oración y así lo hizo. Les comparto parte de esta oración que con fe, amor y confianza al Dios de la vida elevé:

“Padre mío, hoy levanto mi voz para decirte que creo, espero y me abandono en ti ya que las olas del mar de tu omnipotencia irrumpieron y arruinaron mis sueños y mis castillos y deshicieron los más suaves, los másfuertes, los más sagrados lazos de mi existencia, yo te amo, te adoro y te bendigo porque en tu santa y dulcísima voluntad, si un día te atravesaste e mis planes y programas, si apagaste un momento la luz de mi llama es porque , más allá del brillo de las cosas, de las flores que florecen, hay otro mundo máshermoso que yo diviso, una patria en la que nunca anochece y una casa de luz edificada sobre la faz eterna. En tus manos me pongo Señor, haz de mí lo que quieras.”

Al terminar la oración me sentí en paz y tranquila. Y les dije si regreso de la operación eso era lo mejor para mi bienestar y si no regreso, pues también eso era lo mejor para mí. Porque hermanas, los pensamientos, caminos y planes de Dios para nosotros son mejores que los nuestros. 

Y Dios me ha dado una segunda oportunidad, creo que mi misión en este mundo terrenal y efímero aún no termina.

Hoy sigo dando gracias a Dios, a la vida, a todas esas personas maravillosas que en su momento estuvieron conmigo, cuando más necesité una palabra de aliento, una oración, un abrazo, para mí fueron ángeles que Dios puso en mi camino.

En este momento, casi, casi lo he superado, a veces, me pongo triste, pero Dios en su infinita misericordia me sigue concediendo el existir, llevo 2 años de 5, que es lo que dura el tratamiento. No sé qué pasará mañana, pero hoy como todas ustedes soy una guerrera, vencedora. ¡Sí, perdí una parte de mi cuerpo, pero hasta hoy he ganado la vida!

Hoy, después de la tormenta ha brillado el sol para mí. Agradezco infinitamente a Dios y a todos esos ángeles que de alguna manera me acompañaron en mi aflicción y a este grupo maravilloso de Juvecan por la acogida que me han dado, Dios les bendiga siempre, mi reconocimiento y fraternal cariño, a la doctora Rogelia fundadora de Juvecan, así como a cada una de ustedes guerreras y vencedoras como yo.