Durante el gobierno municipal de Filiberto Morales Rosas se intensificaron, desde Coatepec, brigadas encargadas de dar a conocer las propuestas de Morena. Estas acciones fueron motivadas por dos visitas que realizó Andrés Manuel López Obrador en sus intentos por llegar a la Presidencia de la República. En ambas ocasiones, fueron recibidos por las huestes priistas con machetes en mano, afilándolos contra las piedras y con una clara advertencia: “Llévense sus periódicos, aquí no queremos saber nada de ustedes”.
Dueños de Ayahualulco, la familia Morales Rosas llegó al extremo de querer erigirse un monumento. Así de grande era su egolatría. La primera grieta en su dominio fue la derrota de Abundio Morales Rosas, quien se creía iluminado y hasta bailaba como payasito en sus eventos proselitistas, buscando ser diputado federal por el distrito 09. Su caída fue la primera llamada de alerta.
Antes de eso, el primer verdadero encontronazo fue la postulación de Alberto Caballero Fernández. De apenas una decena de votos, llevó a Morena a superar los dos mil, con el famoso “Chivas” creando una cabeza de playa. A lo largo y ancho del municipio comenzaron a acercarse líderes regionales hartos de la prepotencia, la manipulación, los engaños y las trapacerías de los Morales Rosas.
Entre ellos destacan: Joel Villa Hernández (expresidente municipal del PAN), Sergio Trujillo Mendoza (exregidor del PRD), Rogelio Mendoza Barrales (expresidente municipal del PRI y actual representante ante el OPLE), Ignacio Casas Jiménez, Guillermo Colorado Jiménez, Emilio Colorado Pedraza, Rafael Caballero Ruiz, Samuel Cruz Martínez, José Valerio Hernández Tlaxcalteco, Valerio Pedraza Trujillo, Carlos José Cortés Cruz, Guillermo Sánchez Olvera, Inocencio Trujillo Miranda, Oliverio Pedraza Morales, Jesús Trujillo Balderas, Dan Balderas Espinoza, Máximino Hernández Díaz, Alfredo Jiménez Melchor, Cecilia Pineda, Luz María Mata Díaz y Yasmín Vélez Valderas.
Junto con ellos, 4,565 votos de ciudadanos libres llevaron a la presidencia municipal de Ayahualulco a la compañera Claudia Liliana Castillo Pimentel: exservidora de la nación, excolaboradora de SEDESOL estatal y excoordinadora territorial de Morena.
Sin embargo, no hay que olvidar que el PRI sigue vivo. Filiberto Morales Rosas ganó su primera elección con 4,185 votos, y en esta elección incluso subió a 4,495. Es decir, mantiene un voto duro que no ha cedido. El triunfo de Morena fue por una diferencia de apenas 70 votos. El reto ahora es grande: hacer un gobierno que saque a Ayahualulco de la alta marginalidad y convenza a esa mitad del electorado que aún está al acecho.



