Agustín Torres Delgado
Pa’ Vivir A Gusto
La Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL) 2025, tiene en su edición 39 a la ciudad de Barcelona como invitada de honor, su lema: Vendrán las flores, Vindran les flors, en catalán, esta frase es tomada del cuento Felicitat de Mercè Rodoreda, gran autora de la literatura catalana.

Guadalajara es sede cada año de la FIL, que no solo se mide en cuántos libros se venden sino en la capacidad de inteligencia colectiva que es capaz de convocar esta ciudad, hoy orgullosamente gobernada por la alcaldesa Verónica Delgadillo de Movimiento Ciudadano.
La alcaldesa, ha dejado claro que la cultura en el municipio no será un adorno protocolario, sino un gran espacio donde la ciudad participa de manera colectiva e inclusiva. Por ello, ha dado todas las facilidades en materia de logística, movilidad y coordinación institucional, busca que en su gobierno la cultura no sea una concesión sino un derecho para todas las personas.
La FIL no es solo un evento cultural; podríamos asumirla también como una apuesta política. No partidista, sino política en su sentido más transparente: la defensa de un espacio en común donde hay pluralidad, crítica, imaginación y desacuerdo civilizado. Por ello es tan relevante que un gobierno municipal otorgue facilidades, que reconozca que no es una feria más, sino una declaración de ciudad cultural: aquí se lee, se piensa, se debate. Aquí, el libro sigue siendo un punto de encuentro para todas y todos.
Uno de los reconocimientos más relevantes de la FIL es el premio de Literatura en Lenguas Romances 2025, que, en esta ocasión, se le otorgó al escritor franco-libanés Amin Maalouf, autor de obras como la novela León el africano (1986) y el ensayo Las cruzadas vistas por lo árabes (1983). En su discurso de recepción del premio, el autor se refirió a la democracia, las guerras en el mundo y al desarrollo científico de los últimos años, sobre todo al uso de la inteligencia artificial.
Este año se rendirá un homenaje a Mario Vargas Llosa, uno de los autores más relevantes de la literatura en español; Joan Manuel Serrat recibirá, en el marco de esta edición de la FIL, un Doctorado Honoris Causa por la Universidad de Guadalajara; los actores Richard Gere y Diego Luna, tendrán presentaciones para hablar sobre activismo humanitario y dialogar sobre pensamiento y cultura; y la premio Nobel, Rigoberta Menchú Tum, participó en una mesa en la que se abordó la importancia de la preservación de las culturas originarias, lenguas y tradiciones.
En esta edición de la FIL se desarrollarán muchas conferencias relevantes que por sus temas responden al estado de ánimo global y colectivo que muchos sentimos: preocupación por la democracia, debates sobre inteligencia artificial, reflexiones sobre violencia y desigualdad, conversaciones sobre cómo sostener la salud mental en sociedades cada vez más desbordadas, entre otras.
Al final la FIL funciona como un termómetro (a veces incomodo), de lo que realmente discutimos como país. Escuchar a especialistas, escritores, artistas y académicos juntos, sin filtros partidistas ni agendas disfrazadas, es un lujo que pocas ciudades pueden darse de manera tan orgánica.
La Feria Internacional del Libro, también es un pretexto ideal para recordarle a todos los gobiernos que fomentar la lectura en nuestro país no es un lujo cultural, sino una urgencia social: según los datos del INEGI, al dar a conocer los resultados del Módulo de Lectura 2025 (Molec), de cada 100 mexicanos alfabetos de 12 años o más de edad, 80 leyeron al menos un material este año y 20 no leyeron nada; la mayoría (el 79%) de esa población lee libros; el 57.8% lee páginas de internet, foros o blogs; el 37.4%, revistas; el 31.3%, periódicos, y el 26.4%, historietas, cómics o mangas.
El fomento de la lectura tiene muchos beneficios: fortalece la comprensión crítica, desarrolla pensamiento reflexivo y forma ciudadanos más informados. Leer más, leer bien y fomentar este hábito desde las infancias, no es solo cultivar cultura: es sembrar ciudadanía.
Aunque en la reflexión, la FIL siempre deja una pregunta suspendida sobre Guadalajara: ¿Qué hacemos con toda esa rica y nutrida conversación una vez que se cierran las puertas de la Expo? La respuesta no está en la feria, sino en la gente. Porque un libro nos puede abrir una ventana, sí, pero la decisión de asomarnos y ver el mundo de otra manera siempre será nuestra.
Agustín Torres Delgado
Secretario General de Acuerdos
Movimiento Ciudadano



