Vicente Luna Hernández 

Más allá de tecnicismos legales, más allá de enredos políticos, más allá de discusiones estériles, lo cierto es que la Reforma Electoral en México es cosa de 3: Morena, Partido Verde y el Partido del Trabajo – es cruel decirlo en un país tan diverso y de 130 millones de habitantes y un padrón electoral de más de 99 millones de ciudadanos pero es la realidad que existe.

Si las élites de los partidos de la alianza oficial “se pone de acuerdo” con la suma de sus legisladores en el Congreso de la Unión la Reforma queda plasmada en la Constitución de los Estados Unidos Mexicanos y la oposición partidista al gobierno de la república junto con todos aquellos que no están de acuerdo con dicha reforma tendrán que demostrar mucho más talento y audacia – de la que han carecido hasta hoy – para sumar esfuerzos y representar la voz que – aunque diga lo contrario el oficialismo – en ningún momento es una voz minoritaria.

El discurso del poder presidencial para fundamentar y justificar la reforma electoral que propone tiene gran impacto y aceptación social : “organizar elecciones en México es muy caro”, “hay que quitarles dinero a los partidos políticos en beneficio del pueblo”, frases como esas reciben un gran apoyo casi unánime de la mayoría de la población, sin embargo, habría que presentar el impacto de esas reformas – con naranjas, peras y manzanas – en la representación de los intereses y anhelos de las y los ciudadanos, es tarea de las dirigencias de los partidos de oposición – ahí es donde hablo de talento político – para defender el derecho de las minorías de estar representadas en el Congreso de la Unión y en los Congresos locales.

Las elecciones son caras por que México es – territorialmente hablando – un país muy grande, las elecciones son caras por que se tiene un padrón electoral de 100 millones de ciudadanos, las elecciones son caras por lo que se invierte mucho dinero para dar una mayor seguridad jurídica al voto popular, las elecciones son caras por que se requiere y se ha logrado una profesionalización en los servidores públicos que forman parte de los organismos electorales y participan en todo proceso electoral, las elecciones son caras por los recursos económicos que reciben los partidos en base a los votos obtenidos, ¿y si cada partido se “mantiene” única y exclusivamente con las cuotas, aportaciones y apoyos de sus militantes y simpatizantes? ¿Qué partidos lograrían “sobrevivir”? ¿Acaso no seria una verdadera transformación en el sistema político del país? ¿En serio los partidos políticos son – de acuerdo al artículo 41 Constitucional – “Entidades de interés público”? ¿En serio “Los partidos políticos tienen como fin promover la participación del pueblo en la vida democrática, fomentar el principio de paridad de género, contribuir a la integración de los órganos de representación política, y como organizaciones ciudadanas, hacer posible su acceso al ejercicio del poder público, de acuerdo con los programas, principios e ideas que postulan y mediante el sufragio universal, libre, secreto y directo”? ¿En serio los partidos políticos “trabajan” más en territorio que en escritorio?

Algunos dirán que es una locura dicha propuesta, sin embargo, habría que preguntarse ¿acaso no se han hecho “locuras” con el pretexto de la 4 Transformación en México? ¿Acaso no fue una “locura” desparecer organismos autónomos – a pesar de todos sus “debilidades institucionales” y ahora es el  propio gobierno que señalará, acusará y en remoto caso, “castigará” de manera administrativa a quienes caigan en actos de corrupción? solo por poner un ejemplo, ¿acaso no fue “bandera social” quitarle esa “atribución” al poder – junto con la famosa “autonomía” de la Fiscalía General de la República – de quienes presumen haber sido “victimas” del poder y hoy quieren ser los “verdugos” del sistema democrático donde muchos de ellos e incluso del mismo poder en su momento participaron en su implementación?

¿La reforma electoral realmente le interesa al ciudadano común? ¿Realmente los famosos Foros para la Reforma Electoral llegaron a las universidades y se tomarán en cuenta las propuestas de las organizaciones de ciudadanos interesados en el tema? ¿Acaso las “víctimas” de ayer disfrutan de manera disimulada ser los “verdugos” de hoy?

Mi Padre Gilberto Luna Arguello durante su paso como líder opositor a la mafia sindical del muelle en el puerto de Veracruz me dijo un día: “Ten en cuenta a las minorías por que el día que esas minorías se juntan le dan en la torre a una mayoría”, hoy somos testigos que hay una mayoría en el poder que no escucha ni ve a las minorías y en la soberbia del poder, cree que en México solo hay una mesa para 3 – morena, PV y PT – de cara al próximo proceso electoral, se olvida ese poder que en los momentos de mayor “cerraron política” del partido que ejercía el poder presidencial – PRI – hubo tiempo de tomarse un café con aquellos que eran oposición, es cierto lo que me dijo mi “viejo”: “en el momento en que esas minorías se fueron sumando en un proyecto alternativo de nación…México cambió de color en palacio nacional”.

P.D.- Con el ánimo que exista sensibilidad política ante una diversidad social que existe en México…Escribiré otro día.