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Lo ocurrido este sábado 24 de enero de 2026 en las instalaciones de la Secretaría de Finanzas y Planeación (SEFIPLAN) no fue un hecho aislado ni un simple error logístico, sino la consecuencia directa de un modelo de desorganización, improvisación y simulación administrativa que hoy mantiene colapsado el sistema de recaudación vehicular en Veracruz.
- Cientos de jóvenes acudieron a una convocatoria pública para la contratación de personal y se encontraron con filas interminables, horas de espera, ausencia total de información y un silencio institucional inadmisible. Muchos viajaron desde Minatitlán, Coatzacoalcos, Misantla y otros municipios, invirtiendo tiempo y dinero, solo para confirmar lo que ciudadanos y trabajadores vienen denunciando desde hace meses: el desorden se volvió norma.
- LA ACUSACIÓN MÁS GRAVE: PLAZAS PRESUNTAMENTE YA ASIGNADAS
- Entre los asistentes comenzó a circular una versión delicada y alarmante: que las plazas ofertadas ya habrían sido previamente asignadas y que la convocatoria solo sirvió para simular un proceso abierto. Hasta el cierre de esta información no hubo desmentido, aclaración ni explicación oficial, lo que alimenta la percepción de simulación y opacidad.
- EL CAOS VEHICULAR NO ES CASUAL, TIENE RESPONSABLES
- El colapso en SEFIPLAN y en las oficinas de Hacienda no surgió de la nada. De acuerdo con quejas reiteradas de contribuyentes y personal operativo, la crisis recae en la Dirección General de Recaudación, encabezada por Israel Octavio Caballero de la Rosa, y en el área de Control Vehicular, bajo la responsabilidad de Angélica Malpica Morfines.
- Bajo esta conducción, los trámites vehiculares se convirtieron en un laberinto de criterios cambiantes, requisitos contradictorios y decisiones sin sustento técnico, provocando saturación permanente y enojo social.
- OFICINAS DE HACIENDA: FALLAS SISTÉMICAS QUE AHOGAN AL CONTRIBUYENTE
- Las quejas se repiten en todo el estado y describen el mismo escenario:
- Horas de espera interminables para un solo trámite.
- Citas que no se respetan o desaparecen del sistema.
- Personal rebasado, sin lineamientos claros y sometido a cambios constantes de criterio.
- Falta crónica de personal en ventanillas.
- Sistemas informáticos que fallan de manera recurrente.
- Trámites detenidos o rechazados sin explicación jurídica clara.
- A ello se suma una falla crítica: el constante cambio de requisitos publicados en la página oficial, lo que hace prácticamente imposible que los ciudadanos reúnan la documentación correcta.
- Cuando el contribuyente cree cumplir, los requisitos ya cambiaron.
- REQUISITOS QUE COLAPSAN EL CANJE VEHICULAR
- El endurecimiento reciente para exigir endoso notariado o factura electrónica como condición para el canje vehicular ha provocado un cuello de botella que mantiene paralizados cientos de trámites.
- Lejos de ordenar, la medida ha colapsado aún más el sistema, afectando directamente a quienes buscan regularizarse.
- A esto se añade la exigencia de la constancia de situación fiscal, señalada por contribuyentes y trabajadores como una ocurrencia atribuida a la Jefatura de Control Vehicular.
- Este requisito ha generado filas adicionales en la Administración Local de Servicios al Contribuyente del SAT, obligando a las personas a formarse primero en el SAT para obtener la constancia y después regresar a hacer una nueva fila en Hacienda del Estado.
- Especialistas y trabajadores consultados coinciden en que se trata de un requisito innecesario, ya que el propio sistema de recaudación estatal calcula el RFC automáticamente, y solo en casos excepcionales la homoclave presenta diferencias.
- Aun así, se exige de manera generalizada, sin criterio técnico.
- Para agravar el panorama, se ha difundido una lista confusa de requisitos que cambia con frecuencia y que, lejos de ordenar, ha venido a empeorar la situación operativa en todos los módulos.
- SEÑALAMIENTOS INTERNOS: HOSTIGAMIENTO Y ABUSOS LABORALES
- A la crisis operativa se suman señalamientos internos.
- Trabajadores de distintas oficinas refieren presuntos abusos laborales y prácticas de hostigamiento, atribuibles a la presión desmedida, la falta de claridad en instrucciones y la imposición de metas sin herramientas ni personal suficiente. Estos señalamientos apuntan directamente a la cadena de mando de Recaudación y Control Vehicular.
- UNA FRASE QUE EXHIBE EL FRACASO
- De acuerdo con testimonios recabados en oficinas de Hacienda, el propio director de Recaudación habría expresado en reuniones internas que a él “no le importa la recaudación”. La frase, de confirmarse, resulta demoledora.
- La pregunta es inevitable: ¿qué sentido tiene mantener a un director de Recaudación que no recauda ni prioriza la recaudación, mientras el sistema colapsa y la molestia ciudadana crece?
- SILENCIO OFICIAL Y RESPONSABILIDAD POLÍTICA
- Mientras SEFIPLAN guarda silencio, la Dirección de Recaudación no ofrece explicaciones y Control Vehicular continúa imponiendo requisitos que paralizan trámites, el caos se profundiza.
- Lo ocurrido con la convocatoria de contratación, el colapso vehicular y la saturación en oficinas de Hacienda no son hechos aislados. Son síntomas de una mala conducción administrativa que hoy exige respuestas, correcciones y responsabilidades.
- Porque cuando la improvisación sustituye a la planeación y la simulación a la transparencia, el resultado es uno solo: un Estado que no recauda, no atiende y no respeta al ciudadano.



