Isabel Ortega

 La gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle García, afirmó que la implementación del Proyecto Olmeca en Xalapa, el cual contempla un servicio de transporte público de primera calidad, dependerá de que la ciudadanía acepte el costo de la tarifa que implicaría la operación de nuevas unidades.

El pronunciamiento se dio luego de que, el pasado sábado, xalapeños se manifestaron en contra del aumento al costo del servicio urbano, al considerar que la medida fue unilateral y no tomó en cuenta el estado de las unidades ni la calidad en la atención al público.

En entrevista con una radiodifusora local, la mandataria estatal explicó que la intención es introducir nuevas unidades, similares al modelo Ulúa que opera en la zona conurbada Veracruz–Boca del Río, pero adaptadas a la orografía de Xalapa, cuyas calles son más estrechas.

“Se está estudiando el análisis para meter camiones tipo Ulúa nuevos en Xalapa. Hay camiones más cortos, porque los largos no dan para circular en Xalapa, porque las calles son estrechas. Sí. Sin embargo, hay vehículos más cortos, que también estamos viendo”, explicó.

Añadió que cualquier decisión estará sujeta a un análisis financiero, ya que antes de adquirir o introducir nuevas unidades es necesario conocer el impacto que tendría en la tarifa.

“Pero esto se hace también en base a unas corridas financieras. Y esto es importante verlo, porque saber en cuánto queda el ajuste de la tarifa y ver si la gente en Xalapa lo acepta”, señaló.

Nahle García subrayó que si la población no acepta el costo del servicio, no se avanzará con la incorporación de nuevas unidades, pues aunque se busca modernizar el transporte público, son los sectores de menores ingresos los que dependen diariamente del camión para acudir a sus trabajos.

La gobernadora reiteró que el incremento a la tarifa en Xalapa se autorizó luego de que los permisionarios argumentaron que tenían unidades fuera de operación, debido a que el costo de los insumos se ha incrementado y los ingresos ya no eran suficientes para mantener el servicio.

“Nos comentaron que no les estaba resultando la tarifa, era muy baja, seis pesos, y nos pidieron la autorización para que fuera a siete pesos para estudiantes y personas de la tercera edad. Y de nueve, diez pesos que cobraban algunos, la tarifa doce pesos exclusivamente en Xalapa”, explicó.

Indicó que el ajuste se determinó tras realizar un análisis de la corrida financiera, considerando factores como el número de unidades, la distancia de los recorridos y el impacto inflacionario, incluido el incremento al salario mínimo a partir del 1 de enero.

Finalmente, precisó que aunque en otros municipios los permisionarios han determinado incrementos por su cuenta, no se autorizarán ajustes generalizados, y en el caso de Xalapa la situación era crítica.

“En el caso de Xalapa estaba más que evidente, pues ya no podían dar el servicio”, concluyó.