Uriel Flores Aguayo
La Opinión no Pedida
Hoy es día de la bandera nacional , hace cinco días se celebró el del ejército mexicano. Es una fecha propicia para expresar el apoyo a nuestras fuerzas armadas en general. Es dolorosa la muerte reciente de los elementos de la Guardia Nacional; no debe ser en vano y sus familias deben sentir el cariño de los mexicanos; que efectivamente sepan que cayeron por nosotros, por nuestra paz y seguridad. No debimos llegar hasta aquí, pero ya es ineludible. El Estado debe regir absolutamente sobre el territorio nacional y dar garantías de seguridad a la sociedad. Hubo negligencia y omisión de niveles delirantes. El reconocimiento incluye, por supuesto , a la Presidenta Claudia, que está tomando decisiones fuertes e ineludibles. Así debió ser siempre. No dejar a la ciudadanía en manos de criminales y aplicar la ley. Los Marinos y Soldados deben dedicarse a cumplir con sus funciones Constitucionales; no tienen que distraerse manejando trenes y aeropuertos, y menos de mil usos. Ahí estuvo la gran falla. A mayor poder de fuego de los grupos delincuenciales, más riesgo para la población y mayores posibilidades de bajas entre la milicia.
Honor a quienes entregaron su vida el pasado domingo cumpliendo operaciones para restablecer el Estado de Derecho y la seguridad de México. Es fuerte y preocupante, da miedo, pero ya era hora de que nuestros soldados dejaran de ser humillados por rufianes, así como por imágenes y cálculos políticos. Nuestro respeto a los caídos, a esos jóvenes que asumen los riesgos mortales con valor. Estamos en deuda con ellos….



