Ciudad de México: El doctor Valentín Herrera Alarcón, exsecretario de Salud de Veracruz, advirtió que la pandemia de COVID-19 dejó al descubierto debilidades estructurales del sistema sanitario mexicano y evidenció la vulnerabilidad de millones de mujeres que trabajan en el sector salud del país.
“Sin más enfermeras, más médicos y más especialistas, México difícilmente podrá responder a los retos sanitarios del presente y del futuro”, indicó.
Al participar en el “Foro para la salud, la seguridad y la educación de la mujer”, realizado en el Palacio Legislativo de San Lázaro, Herrera Alarcón sostuvo que la emergencia sanitaria no sólo evidenció la fragilidad institucional del sector, sino también la vulnerabilidad que enfrentan miles de mujeres que forman parte del personal de salud, especialmente en el área de enfermería.
El encuentro reunió a especialistas, académicos y legisladores con el propósito de abrir un espacio de diálogo sobre los retos que enfrentan las mujeres en materia de salud, seguridad y educación, así como la necesidad de fortalecer políticas públicas que garanticen sus derechos y mejores condiciones laborales.
Enfermería, el rostro femenino de la primera línea de atención
Durante su intervención, el exfuncionario subrayó que una de las lecciones más contundentes que dejó la pandemia fue el papel decisivo de las enfermeras en la atención directa de los pacientes.
Recordó que en México la enfermería está integrada principalmente por mujeres, quienes representan alrededor del 80 por ciento del personal de esta área, frente a un 20 por ciento de hombres.
“Durante la pandemia fueron ellas quienes permanecieron junto a los pacientes en los momentos más críticos. La enfermería sostuvo gran parte del sistema hospitalario en medio de la crisis sanitaria”, afirmó.
Sin embargo, advirtió que esa labor esencial sigue enfrentando bajo reconocimiento profesional, sobrecarga de trabajo y condiciones laborales adversas, lo que debilita la capacidad de respuesta del sistema de salud.
Déficit de enfermeras en México: una crisis estructural
Herrera Alarcón explicó que uno de los problemas más graves es la escasez de personal de enfermería. De acuerdo con estándares de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), un sistema sanitario debería contar con entre ocho y nueve enfermeras por cada mil habitantes.
En contraste, señaló, México apenas registra 2.8 enfermeras por cada mil habitantes, una cifra que confirma el rezago histórico en recursos humanos para la atención médica.
Este déficit, dijo desde el salón de la Cámara de Diputados donde se desarrolló el foro, se traduce en jornadas extenuantes, presión constante, desgaste físico y emocional, especialmente en hospitales públicos donde se concentra la mayor demanda de servicios.
Añadió que la pandemia intensificó la crisis emocional del personal de enfermería, pues muchas profesionales enfrentaron estrés extremo, agotamiento y secuelas postraumáticas, derivadas tanto del contacto permanente con pacientes críticos como del temor al contagio y a poner en riesgo a sus familias.
COVID-19 agravó la vulnerabilidad de las mujeres
El exsecretario de Salud de Veracruz también puso énfasis en el impacto social y económico que dejó la pandemia sobre las mujeres mexicanas.
Advirtió que el confinamiento por COVID-19 y la crisis económica posterior incrementaron la vulnerabilidad de muchas de ellas, sobre todo de quienes se desempeñaban en el sector informal o asumieron una mayor carga de trabajo doméstico y de cuidados durante la emergencia sanitaria.
“COVID-19 evidenció desigualdades persistentes en la salud, la economía y la carga de cuidados que recaen sobre las mujeres”, expresó.
Faltan médicos y especialistas para atender a la población
Además del déficit de enfermeras, Herrera Alarcón alertó sobre la falta de médicos generales y especialistas en México, situación que compromete la atención oportuna y de calidad para millones de personas.
Expuso que, de acuerdo con datos oficiales, el país enfrenta un faltante de más de 120 mil médicos generales y de alrededor de 70 mil especialistas, lo que limita seriamente la capacidad del sistema sanitario, especialmente en regiones con menor infraestructura hospitalaria.
Entre las especialidades con mayor déficit mencionó medicina interna, cardiología, nefrología, endocrinología, geriatría, medicina familiar e intensivismo, áreas clave para atender el crecimiento de enfermedades crónicas como la diabetes, la hipertensión y los padecimientos cardiovasculares.
Indicó que el envejecimiento de la población mexicana obliga a replantear la estrategia nacional de salud, con una visión centrada en el fortalecimiento de la atención primaria, la prevención y la formación de más personal especializado.
Profesionalizar la enfermería, una prioridad nacional
Frente a este panorama, Herrera Alarcón consideró indispensable fortalecer la profesionalización de la enfermería, ampliar su formación académica y reconocer sus especialidades clínicas como parte fundamental del sistema sanitario.
Asimismo, planteó la necesidad de otorgar mayor autonomía a las y los profesionales de enfermería en la toma de decisiones clínicas, como ya ocurre en otros países donde incluso participan en la prescripción de tratamientos dentro de la atención primaria.
“Es momento de reconocer el valor profesional de las mujeres en la salud pública, no sólo agradecer su trabajo. Ellas acompañan a las personas en los momentos más importantes de la vida: desde el nacimiento hasta la muerte”, afirmó.
San Lázaro abre debate sobre salud, mujeres y políticas públicas
El foro realizado en la Cámara de Diputados puso sobre la mesa la urgencia de impulsar propuestas que permitan fortalecer el sistema de salud mexicano, dignificar las condiciones laborales del personal sanitario y avanzar en políticas públicas que reconozcan el papel estratégico de las mujeres en la atención médica del país.





