Isabel Ortega
Una visita extraordinaria del Órgano de Evaluación del Desempeño Judicial detectó un rezago de 310 expedientes sin diligenciar en el Juzgado Segundo de Primera Instancia de Proceso y Procedimiento Penal Oral de Martínez de la Torre, situación que podría derivar en una sanción administrativa para el titular del órgano jurisdiccional.
El juzgado, a cargo de Mario Vivanco Gastelum, forma parte del distrito judicial de Misantla. De acuerdo con el reporte de los visitadores, el número de procesos pendientes es considerado un rezago relevante que deberá ser atendido en un plazo determinado por las autoridades judiciales.
El caso fue analizado en la Cuarta Sesión Ordinaria del 4 de marzo del Tribunal de Disciplina Judicial, cuyos integrantes advirtieron que, si no se corrigen las irregularidades detectadas, podría imponerse una multa equivalente a 100 Unidades de Medida y Actualización (UMAS), es decir, 11 mil 731 pesos.
La sanción podría duplicarse o triplicarse hasta alcanzar 2 mil UMAS, equivalentes a 234 mil 620 pesos, en caso de que persista el incumplimiento o exista renuencia a solventar las observaciones.
El Pleno del Tribunal de Disciplina Judicial requirió al juez y al actuario judicial César Antolín Díaz Hernández para que adopten las acciones necesarias a fin de abatir el rezago. Para ello se les otorgó un plazo de 30 días hábiles, contados a partir del día siguiente de la notificación.
Durante la inspección también se detectaron irregularidades administrativas en el manejo de los Libros de Gobierno, los cuales cumplen solo parcialmente con los requisitos establecidos en el reglamento del extinto Consejo de la Judicatura.
Los visitadores señalaron que gran parte de los registros carece de anotaciones sobre el estado procesal de los expedientes y, en muchos casos, no cuentan con certificaciones de apertura o cierre.
Además, en los archivos del juzgado no se encontraron los libros de remisión del juez de control al juez de juicio, ni los de revisión del juez de juicio al juez de ejecución.
A las observaciones administrativas se suman las condiciones en las que opera el juzgado. Durante la visita se constató que no cuenta con un espacio destinado para archivo, por lo que los expedientes activos permanecen bajo resguardo de los oficiales administrativos.
Los asuntos concluidos, en tanto, se almacenan en una de las salas de juicios orales que no se utiliza debido a la falta de una cámara, por lo que solo una de las dos salas de audiencias del juzgado se encuentra en funcionamiento.
Una vez que se reciban los informes y la documentación comprobatoria, el Pleno del Tribunal de Disciplina Judicial determinará las acciones correspondientes. En caso de que el rezago continúe, se podría iniciar una investigación de oficio contra los servidores públicos involucrados.





