Jair Clodoaldo Xilotl Sánchez
En un documento de análisis electoral elaborado por este portal de Revista República de las dos últimas elecciones en Veracruz, observamos algunos puntos que quiero platicar.
Uno
Cuando accedes al portal del OPLE Veracruz, aparece una información que, en la forma en que se presenta para algunos a simple vista se entendería como triunfalista, pues muestra la distancia que obtuvo en votos Morena del segundo lugar, que es MC, en la última elección; probablemente a partir de esa lectura es que muchos operadores políticos, de un lado u otro, caminan bajo la tesitura de sus planteamientos: tenemos una distancia enorme de nuestro principal seguidor; o, ya somos la segunda fuerza política y vamos por más.
Dos
Cuando observas que a pesar de, cómo bien sabemos, una elección municipal tiene distintos matices, fuerza que la genera y participación ciudadana que una elección federal, observamos que Morena y sus aliados (Verde y PT en la elección federal y estatal, no así en las municipales), es decir en el triunfo de Nahle, obtuvieron casi 2 millones de votos en su conjunto, sin embargo, para la elección un año después juntos Morena-Verde, aunque PT participó por aparte, los tres partidos obtuvieron un millón y medio de votos.
Tres
En ese tenor hoy Morena solito tiene cerca de un millón de votos como partido y ese es su capital frente a la próxima elección intermedia del año entrante; ¿cómo se comportarán las fuerzas políticas ante un escenario cambiante como se observa hoy en día para la elección del ’27?, veamos.
En este comentario nos centraremos unicamente en el escenario de la oposición, lo que significa la búsqueda del voto útil, el volátil, siempre existente nunca consolidado, bueno sí una vez, hace más de dos décadas, pero esa fue otra historia, otro escenario, otras condiciones.
A pesar de que los naranjas dicen ser un partido abierto, buscando sumar y consolidar su segunda posición, encaminados probablemente a buscar superar al oficialismo en la elección del 2030, abren el partido en la manera de lo posible a todo aquel capital político que observa en ellos una buena opción frente a las formas de gobernar de los actuales, formas que se desgastan conforme pasa el tiempo y las mañas asoman, inevitablemente son mostradas hasta ahora por muchos de los que gobiernan, otros simplemente no muestran capacidad para el arte de gobernar, improvisación por decir lo menos.
Sin embargo, también observamos movimientos principalmente de Somos México, partido político que competirá en la próxima elección y que retomará parte del trabajo que se realizó en la elección presidencial con Fuerza y Corazón por México, de tal manera en que aparecerán en el escenario nacional con la fuerza de aquellos votos, o parte de ellos, que lograron conjuntar en la elección presidencial del 2024.
Considerando que el PRI y MC no irán juntos, porque así lo han manifestado sus dirigencias, ya hay dos competidores en la oposición; si le sumamos a Somos México tenemos ahora tres competidores en el mismo escenario; nos falta sumar al PAN en esa misma lista, y son ya cuatro los gallos; pregunta incrédula ¿acaso no se han dado cuenta que están pugnando por el mismo voto?, por el mismo tramo de esa sociedad pasiva que ha sido incapaz de ponerse de acuerdo, salvo aquella elección del año 2000, porque no comulgan con las formas del oficialismo pero buscan imponer sus condiciones, la sociedad entonces se ve acorralada por una sobre oferta partidaria dividida, queriendo todos estar del mismo lado de la historia pero cuidando cada quien su espacio de acción.
Ante esta subdivisión, en la búsqueda individualizada de los intereses de cada partido o de cada movimiento, no se logra una oposición consolidada, incluyente, con alcance de miras, capaz de competir realmente por el triunfo, anteponiendo los intereses partidistas o de grupo por los de la patria, eso hace rato, ratísimo que no sucede, ya no hay héroes en la historia contemporánea de nuestro país, es más bien en las últimas décadas, un juego de desgaste mediático queriendo mostrar quien es menos malo, se exhiben entre ellos.
Por otro lado, más allá de lo que termine haciendo el PT y el Verde, que no son oposición al oficialismo, sino que ahora están buscando su espacio y coto de poder, a lo mejor, tal vez, quizás, haya algún acuerdo ahí en el mediano plazo; lo interesante será comparar los votos que puede retener Morena frente a los votos compartidos que le querrán quitar cualquiera de los dos o los dos, ¿de cuántos votos hablamos?, solo tenemos el histórico de la última elección, a eso réstele que las elecciones entrantes son intermedias, es decir, el abstencionismo puede ser mayor, veremos a quien le afecta más.
Visto así, sin querer cerrar aún el comentario pues estará pendiente platicar el lado de Morena del análisis, pareciera ser que ya existe un ganador, más allá de lo que suceda con la reforma o el plan B presidencial, solo falta que así como parece se acomoden las piezas, lo más sano sería ver caras nuevas en cualquiera de las propuestas, ya veremos.





