El Grupo Legislativo del Partido Verde en el Congreso de Veracruz, presentó un anteproyecto de punto de acuerdo que hace un urgente llamado a los 212 ayuntamientos veracruzanos, así como a la Secretaría del Trabajo, Previsión Social y Productividad (STPSP), con el objetivo de implementar medidas concretas para combatir la discriminación laboral que sufren las personas con condiciones limitantes o neurodivergentes.
La diputada local, Roxana Barragán Hernández, durante su intervención en tribuna, enfatizó que la dignificación del trabajo debe ser un compromiso de todos, y que el trabajo en igualdad de condiciones no debe ser un privilegio, sino un derecho fundamental de todos los seres humanos.
Específicamente, subrayó que este derecho debe ser garantizado sin ninguna forma de discriminación, de manera que se eliminen las barreras que impiden el acceso a oportunidades laborales para aquellos que viven con alguna condición de discapacidad o neurodivergencia.
En el punto de acuerdo, la diputada del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) mencionó que, a menudo, la discapacidad es vista erróneamente como una limitación o incapacidad.
Sin embargo, enfatizó que la verdadera “discapacidad” se encuentra en la sociedad, cuando no logramos adaptar el entorno a las necesidades de todas las personas.
“La discapacidad no radica en la condición de la persona, sino en nuestra falta de adaptación y en las barreras que nosotros mismos hemos creado”, dijo Roxana Barragán.
La legisladora también hizo un llamado a la empatía y la inclusión, destacando que el trabajo y la vida en sociedad deben ser inclusivos y humanitarios, sin importar las diferencias.
En Veracruz, subrayó, aún persiste una realidad dolorosa. La discriminación y exclusión de personas con condiciones limitantes, especialmente cuando se trata de acceder a un empleo digno.
Abundó que según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), las neurodivergencias, como el autismo, no son limitaciones sino diferencias que enriquecen la manera en que las personas perciben, aprenden e interactúan con el mundo. Por lo tanto, el problema no radica en la discapacidad, sino en los prejuicios sociales y laborales que niegan el acceso de estas personas al trabajo, a pesar de sus capacidades.
“Hoy no sólo vengo a hablar de cifras o leyes, vengo a hablar de personas. Vengo a hablar de niños, niñas, jóvenes y adultos que, todos los días, enfrentan barreras que no deberían existir. Personas que tienen mucho que ofrecer y que merecen ser vistas por lo que son, no por lo que nos han enseñado que deben ser”, expresó la legisladora del PVEM.
En relación a los datos alarmantes sobre la inserción laboral de personas dentro del espectro autista, la diputada señaló que, en México, más del 80 por ciento de las personas dentro de este espectro enfrentan enormes dificultades para conseguir empleo.
El anteproyecto presentado busca que los gobiernos municipales trabajen de la mano para crear políticas públicas y campañas que fomenten la inclusión laboral de personas con discapacidades y neurodivergencias.
Destacó que no se trata de cumplir con una cuota o de hacer un acto simbólico de inclusión, sino de ofrecer oportunidades reales para que las personas con discapacidades puedan desarrollarse y crecer profesionalmente en condiciones dignas.
La diputada también denunció las condiciones laborales precarias en algunos ayuntamientos, donde las personas con discapacidades son contratadas bajo el pretexto de “apoyo” pero reciben salarios por debajo del mínimo, incluso cuando realizan tareas completas y cumplen con jornadas laborales extensas, de hasta más de ocho horas diarias.
La legisladora del Partido Verde hizo un llamado a la acción. “No se trata de que todos seamos iguales, sino de que todas y todos tengamos las mismas oportunidades. Y la oportunidad de acceder a un empleo digno es una de las más importantes. Porque al final, todos tenemos esa chispa que nos hace brillar, y esa chispa debe ser reconocida por la sociedad”.





