Angeles González Ceballos
Al iniciar el Triduo Pascual o los tres días más importantes del año litúrgico para conmemorar la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo, el arzobispo de Xalapa, Jorge Carlos Patrón Wong, manifestó que estos días servirán para experimentar el amor de Jesús hacia todos nosotros.
Este Jueves Santo, previo al lavatorio de pies, para recordar cómo Jesús le lavó los pies a 12 apóstoles, recordó que Jesús fue un siervo, que vino a servirnos a todos, pero con esta acción también enseñó a sus discípulos a seguir su ejemplo.
¨Lo que vamos a vivir es lo que dice San Juan en el evangelio: vamos a tocar de cerca, a experimentar en nuestras vidas cómo Cristo nos amó hasta el extremo, todo lo que vamos a vivir son acciones de Jesús, viviendo el amor al extremo.
Hoy iniciamos con un signo que viene a recordar todo aquello que Jesús hizo en la última cena, vamos lavar los pies de 12 fieles laicos que representan a 12 apóstoles¨, destacó.
Patrón Wong refirió que en el Antiguo Testamento se le identifica a Jesús como el siervo o el que sirve, porque toda su vida fue un servicio que hoy aparece en un signo muy fuerte: él se quita el manto y dejando la gloria se hizo un ser humano.
¨Ese hombre, Jesús se pasó toda la vida haciendo servicios, si alguien nos llegara a preguntar por qué los seguidores de Jesús, los bautizados, todo lo que hacemos es servir, vamos a tener que responder que el maestro fue lo que hizo, lo que vivió y lo que nos enseñó¨, destacó.
El Arzobispo indicó que en una familia servimos unos a otros, el papá a lo mamá, el papá a los hijos, los hijos a los papás, a los abuelitos, entre los hermanos y en la Iglesia todos somos servidores, porque tienen monaguillos, catequistas, religiosas, el obispo, pero todos sirven a Dios y a la comunidad.
Y con la Iglesia, todo lo que se hace es a favor de las familias, de los jóvenes, de los niños, la pastoral social, por los enfermos, por los pobres, por los encarcelados, todo es servicio.
¨Pero un servicio que aprendemos de Jesús, no es un servilismo, es un servicio que nace del amor y un amor que parte de una familia, somos hermanos, nos servimos, nos ayudamos los unos a los otros, nadie es superior a nadie, aquí no hay patrones ni empleados, aquí simplemente somos hermanos que sirven y que amen¨, resaltó.
Definió que cuando uno logra vivir esa experiencia de los primeros apóstoles en torno a Jesús, entonces hay mucha libertad para servir, porque se podrá encontrar que cada servicio que se hace es un acto fuertísimo de amor.
¨Y el amor se hace presente, es por esto que podemos relacionar directamente el servicio de Jesús lavando los pies, con el gran servicio de su presencia, con los otros, para nosotros, en la eucaristía¨, agregó.
En la eucaristía Jesús se hace presente todos los días guardado ahí, está presente todos los días, todas las horas para servirnos, para amarnos, para alimentarnos, para curarnos, para escucharnos, está 24 horas 7 días a la semana a nuestro servicio.





