Ángeles González Ceballos
Este jueves, desde muy temprana hora jubiladas y jubilados de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y Petróleos Mexicanos (Pemex) protestan frente a las oficinas de la CFE, ubicadas en la calle Allende de esta capital, en contra de la reforma el artículo 127 constitucional, que establece un tope máximo a jubilaciones financiadas con recursos públicos.
Con la denominada reforma a las «pensiones doradas» ninguna pensión podrá superar el 50 por ciento del salario de la Presidencia de la República, es decir, los 70 mil pesos mensuales.
Los jubilados de ambas dependencias del gobierno de México, denunciaron que las nuevas disposiciones legales sí se aplicarán de manera retroactiva, lo que vulnera sus derechos adquiridos tras décadas de servicio al País.
Los inconformes expusieron que la medida no sólo impacta directamente a quienes sostuvieron con su trabajo sectores estratégicos de México, sino que pone en riesgo la estabilidad económica de miles de familias, sentando un precedente grave en materia de seguridad jurídica y respeto a los derechos laborales.
«Se trata de una exigencia legítima: el respeto a lo ya ganado, a lo ya trabajado, a lo ya comprometido por el Estado», dieron a conocer.
Las y los jubilados lamentaron que ningún partido político como Movimiento Ciudadano salga a defenderlos, a apoyarlos.
Hay que recordar que la iniciativa fue votada por la mayoría de Morena, PVEM y PT, quienes contaron con el apoyo del PRI.
Aunque en lo general el dictamen de la minuta se aprobó por unanimidad con 458 votos, en lo particular el PAN votó en contra y MC en abstención, pero se logró la mayoría calificada.



