Jair Clodoaldo Xilotl Sánchez
Con la petición de pruebas por parte de la FGR mexicana al pedimento norteamericano sobre un grupo de políticos mexicanos y observando que la indagación sobre ellos como vinculados al narcotráfico viene ya de hace tiempo, nos permite pensar que Rubén Rocha nunca estuvo en Disney el día en que moría el exrector de la Universidad de Sinaloa y el Mayo era llevado ilegalmente a territorio estadounidense, pues desde entonces la investigación sobre su persona (del gobernador sinaloense), existía, veamos.
El hecho que sea la CIA la encargada de las actividades sobre los cárteles mexicanos habla de la importancia que le da el gobierno estadounidense al tema, recordar que la Agencia Central de Inteligencia es la encargada de operaciones especiales estadounidenses en el extranjero.
La contrainteligencia mexicana no sabía que esa investigación era de tal tamaño que podía alcanzar las altas esferas del poder mexicano, de lo contrario, lo hubieran previsto sabiendo antes o a tiempo de las acciones que tomarían las agencias norteamericanas al respecto.
Hoy el tema ha escalado a tal tamaño en pocas horas que ya no es viable querer hablar de la afectación solo a los ciudadanos sinaloenses, el efecto ahora alcanza a todos los mexicanos por los siguientes argumentos:
- Nuestra relación comercial con los Estados Unidos es y seguirá siendo de enorme importancia para nosotros, no tanto para ellos, claro que preferirán un vecino a modo que uno beligerante. Pero de no ser así tomarían acciones.
- La política de Donald Trump busca a toda costa generar los beneficios posibles en cuanta acción emprende alrededor del mundo siempre y unicamente a favor de los norteamericanos, no se detiene en detalles, al final tienen el poder para atropelladamente imponer su perspectiva, no es lo mejor, pero así lo piensa y ejecuta el hombre, eso le reditúa políticamente pues es el cumplimiento de su palabra de velar por los intereses de su país.
- La existencia del narcotráfico a nivel global persistirá, en este caso así sucederá después de esta tormenta, por devastadora que pueda ser, y su importancia en la debilitada estructura económica de nuestro país nos hace incluso dependientes de su vigencia, mientras no exista una política industrial que fortalezca el desarrollo económico ni otra fiscal que fomente la generación de empleo y empresas.
Así que la cosa es seria, ya no cabe ese desvelada frase de «no pasarán» que aún leemos en las redes, tampoco cabe nacionalizar la responsabilidad del tema, las vías institucionales son el camino para hacer lo correcto, enfrentar el asunto es su obligación y responsabilidad hacerlo de manera congruente y eficiente, corregirlo su oportunidad; de modo que la nación salga fortalecida, bien librada; que la relación entre países se vea fortalecida, y que el futuro de nuestras generaciones sea esperanzador.
No es salida ensalsar a la población con el discurso patriótico, por amolado que se vea el horizonte, por difícil que sea la salida diplomática a la crisis por sus decisiones generada, la brújula que usaron nos trajo hasta aquí, a estas ya de por sí turbias aguas revueltas del poder con el narco. Esa brújula es de ustedes, los que dirigen el país para bien o para mal, y ha llegado el momento de componerla.



