EL PROFE ESTEBAN Y LOS OTROS

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Sergio González Levet

Sin tacto

En verdad que resulta irrisorio ver cómo las viudas y los viudos de Cuitláhuac García pretenden seguir prendidos del Gobierno, no obstante que hicieron un desastre astronómico con el presupuesto y el prestigio del Gobierno de Veracruz en los fatídicos seis años en que estuvieron trepados en el poder, para desgracia de nuestro querido estado.

 Pero si da risa, es para desternillarse saber que algunos de ellos ya andan soñando con insertarse de nuevo en la Legislatura el año próximo, tal vez con la idea de terminar la destrucción masiva de la que fueron culpables. Entre ellos, dicen que el Atayde Cazarín ha externado a sus cercanos que ya está listo para volver -regresar ¡nunca!- a encabezar la Junta de Coordinación Política (Jucopo) y que se piensa quedar otros seis años para exprimir hasta el tuétano los dineros legislativos.

 Las carcajadas vienen de la confrontación de sus incapacidades con la experiencia del actual Presidente de la Jucopo, profesor Esteban Bautista, que es un político experimentado y un luchador social cuya historia permanece como un hito en el campo veracruzano y en los anales de las luchas por la reivindicación indígena.

 A su llegada como líder de la Jucopo, Bautista tuvo que hacer un enorme trabajo de reorganización y de recuperación del orden legislativo, y lo realizó con el enorme lastre de los diputados que había logrado dejar el exgobernador, quienes se dedicaron a ponerle piedritas en el camino y a avergonzar a la bancada mayoritaria con sus ridiculeces de seudo izquierdistas trasnochados.

 Los 539 días transcurridos desde el 5 de noviembre de 2024 en que entró en funciones la LXVII Legislatura han sido otras tantas jornadas de reconversión de lo mal hecho, y del regreso de la cordura y las buenas maneras al trabajo parlamentario. La madurez mostrada por el dirigente de la mayoría ha sido el fiel que ha permitido un mejor entendimiento entre las fuerzas políticas que convergen en el poder que representa al pueblo veracruzano.

 Vivimos tiempos complicados para el estado, el país y el mundo, y todos los problemas convergen de lo global a lo particular. En una situación de complicaciones renovadas, lo mejor que se puede hacer es tratar de resolver los conflictos de la mejor manera y con el arma poderosa de la negociación, aderezada con la tolerancia hacia los adversarios.

 Al esfuerzo de hacer concordar las diferencias y convertirlas en áreas de oportunidad, se ha sumado la propuesta de mantener una cercanía profunda con el pueblo, con los representados, lo que implica horas y días de escuchar con paciencia e interés las peticiones y los comentarios de los ciudadanos que se acercan con la confianza de que podrán ser tomados en cuenta y se trabajará para solucionar sus necesidades.

 La actual Legislatura está encontrando el camino de la eficiencia productiva, y eso se agradece, después de tantos años de puras pérdidas.

sglevet@gmail.com