Fanny Yépez
La Columna
En el año 2026 los reportes sobre el aprovechamiento escolar en México, muestran un panorama de estancamiento y retroceso en áreas clave, particularmente en la educación básica, según lo establece un informe de la UNESCO, publicado en marzo de este año, donde nuestro país se ubica en la categoría «sin progreso», en el objetivo de desarrollo sostenible enfocado en la educación de calidad.
La mayoría de los padres de familia y organizaciones civiles, como la Unión Nacional de Padres de Familia (UNPF), han expresado un rechazo total a la propuesta de la SEP, de adelantar el fin del ciclo escolar 2025-2026 al 5 de junio. Consideran que esta medida es un «grave error» que prioriza eventos deportivos y factores climáticos sobre el derecho a la educación.
Si desde el 13 de junio del 2018 se sabía que en México se celebraría parte de la copa Mundial de Futbol y que este gran evento atraería una avalancha de visitantes, porque las autoridades educativas mexicanas no se anticiparon y planearon acciones en los programas estudios, que evitara la reducción de los tiempos en los planes de estudios.
Muchos sectores advierten que recortar entre cinco y siete semanas de clases, agravará las deficiencias en materias críticas, como lectura, matemáticas y comprensión, las cuales ya se han visto afectadas desde la pandemia.
Madres y padres trabajadores, señalan que, vacaciones de casi tres meses representan un «tremendo problemón», pues no tienen quién cuide a los menores, lo que implica gastos extra en cursos de verano, guarderías o estancias.
Por ello, la reciente propuesta de reducir el ciclo escolar 2025-2026 en México —adelantando el fin de clases al 5 de junio— ha generado una fuerte controversia, debido a los diversos problemas pedagógicos, sociales y logísticos que conlleva.
El ciclo escolar 2025-2026 en México se reducirá un poco más de un mes, (aproximadamente 40 días), terminando oficialmente las clases el 5 de junio de 2026. Originalmente, el fin del curso estaba previsto para mediados de julio (entre el 15 y 17 de julio).
Días efectivos de clase, se estima una reducción de los habituales 190 días aproximadamente, 159 o 185 días, dependiendo de los ajustes finales y el nivel educativo.
Aunque la medida se planteó originalmente, para proteger a los estudiantes de las olas de calor y facilitar la logística del Mundial de Fútbol 2026, especialistas y organizaciones como la Unión Nacional de Padres de Familia (UNPF) y el IMCO han señalado riesgos críticos.
Principales problemas identificados, como el agravamiento del rezago educativo. México ya presenta bajos niveles de desempeño en áreas clave como lectura y matemáticas. Recortar hasta 40 días de clases efectivas dificultaría la recuperación de aprendizajes perdidos tras la pandemia.
Impacto en la economía familiar y cuidados, muchas familias dependen del horario escolar para trabajar. Adelantar las vacaciones casi tres meses obliga a los padres a buscar alternativas de cuidado, lo que genera gastos extra y afecta principalmente a las mujeres trabajadoras.
Desigualdad educativa:
Estudiantes de escuelas privadas o con mayores recursos económicos podrían mantener actividades académicas, mientras que los de escuelas públicas quedarían en desventaja, al perder tiempo de instrucción formal.
Periodos de recuperación, para compensar el tiempo recortado y evitar rezagos educativos, la SEP ha establecido periodos de regularización antes del inicio del siguiente ciclo.
Consejo Técnico Escolar, del 10 al 14 de agosto de 2026. Semanas de reforzamiento: Del 17 al 28 de agosto de 2026, dedicadas específicamente a fortalecer aprendizajes y atender necesidades académicas de los estudiantes.
Aunque la medida es oficial para escuelas públicas y privadas de nivel básico y media superior, algunas asociaciones de escuelas privadas y sectores sindicales han expresado su intención de mantener el calendario original para no afectar el aprovechamiento escolar.
Estrategias de Compensación Pedagógica
La cúpula empresarial ya entró al debate sobre la reducción del ciclo lectivo y los patrones recomendaron mecanismos regionales.
Organizaciones como Coparmex sugieren implementar soluciones diferenciadas por estado o zona escolar, considerando que las sedes del mundial en México van a ser Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey, en lugar de cierres generalizados, permitiendo concluir actividades académicas según las condiciones climáticas o sociales locales.
Priorización de contenidos fundamentales. – se recomienda centrar el tiempo lectivo restante en aprendizajes clave, especialmente en áreas críticas como matemáticas, lectura y comunicación, para evitar una pérdida mayor de conocimientos durante los periodos de descanso prolongado.
Programas de regularización.
Crear esquemas específicos de nivelación para combatir el rezago educativo y atender a los estudiantes con mayores carencias, reduciendo así la brecha de desigualdad que estas medidas suelen ampliar.
Más allá de versiones en contra de las medidas oficiales, lo que aquí se describe es la realidad que viven ya muchas familias, al conocer esas decisiones y de última hora el titular de la SEP, Mario Delgado Carrillo, dijo que esta semana se podría re considerar ese anuncio que hizo la semana pasada.
México concursa diariamente a nivel mundial y no es posible que, por una decisión unilateral, sufra un desfase en el desarrollo escolar; si de por si nos asombra ver la capacidad intelectual de chinos, japoneses, coreanos, europeos y norteamericanos, no podemos afectar a nuestros niños y jóvenes y dejarlos rezagados al disminuir el periodo escolar.



