Angeles González Ceballos
El secretario de Educación, Mario Delgado Carillo, manifestó que ¨México no cabe en un solo calendario¨ y propuso que para definir la conclusión del mismo, así como el inicio del siguiente ciclo, deberán atender a las distintas realidades que vive el País, pero resaltó que hay países que no están atados a la cantidad de días como Francia y Bélgica que tienen sistemas educativos de primer nivel, con menos de 170 días de clases.
Además, sostuvo que tras la entrega de calificaciones, hay una inercia en las escuelas y después del 15 de junio se cae en un periodo que en realidad se aprovecha para la descarga administrativa hasta mediados de julio y se mantienen las aulas abiertas ¨sin un propósito pedagógico, sólo por cumplir un conteo¨, se desvirtúa la dignidad docente y se convierte a la escuela en una ¨estancia forzada¨.
En sesión extraordinaria del Consejo Nacional de Autoridades Educativas (CONAEDU), explicó que lo acordado el pasado 7 de mayo respondió a realidades innegables como el ¨azote climático en algunas regiones y los conflictos de movilidad y falta de atención que generará el Mundial de fútbol, lo cual, son preocupaciones legítimas.
Definió que el País los ha observado y la presidenta Claudia Sheinbaum los ha convocado a la reflexión y al diálogo profundo, en ese sentido, expresó que como autoridades se deben al mandato del pueblo y a la sensibilidad de la Mandataria.
Manifestó que el eco de los días recientes revela que les faltan voces en la mesa de discusión, la los padres y madres de familia, así como del magisterio que viven realidades muy distintas según el territorio.
¨Falta, sobre todo, además, confrontar el fondo del sistema, la manera en que está construido nuestro calendario, atendiendo a las distintas realidades de nuestro país¨, aseveró.
Refirió que el artículo 87 de la Ley General de Educación exige entre 185 y 200 días efectivos de clase, ley que es también un residuo de la visión tecnocrática, ya que la cifra responde a una visión alineada con los estándares comparados de la OCDE, que redujo la educación a una estadística de permanencia e indicadores homologados.
Mencionó que hay países que no están atados a la cantidad de días, Francia y Bélgica, por ejemplo, son sistemas de primer nivel, con menos de 170 días de clases.
Definió que para la Nueva Escuela Mexicana, lo importante es el aprendizaje en comunidad, más allá de las horas de custodia, por lo que deben ser honestos, ya que tras la entrega de calificaciones, hay una inercia en las escuelas, en todo el sistema educativo, por lo que después del 15 de junio se cae en un periodo que en realidad se aprovecha para la descarga administrativa hasta mediados de julio.
Indicó que se mantienen las aulas abiertas realmente ¨sin un propósito pedagógico, sólo por cumplir un conteo¨ y se desvirtúa la dignidad docente y se convierte a la escuela en una estancia forzada.
¨Ese tiempo muerto a veces es burocracia que roba espacio a la convivencia familiar y a la salud mental de nuestra niñez. La realidad es que México no cabe en un solo calendario. Un Sonora a 45 grados, la Huasteca Potosina con calor y humedad, la Sierra de Oaxaca, la Chontalpa de Tabasco, exige miradas distintas.
La soberanía de los territorios es el corazón de nuestro modelo y el calendario debe honrar esa diversidad. Además, hay una realidad insoslayable, al cerrar la escuela, la carga del cuidado recae mayoritariamente en las mujeres. El sistema económico actual es insensible, obliga a las familias a buscar dónde dejar a sus hijos para poder trabajar¨, reconoció.
Fue así que consideró que es injusto que las empresas pretendan que el aula resuelva su falta de flexibilidad laboral y aseveró que la escuela es un territorio de aprendizaje, no un lugar de resguardo de niñas y niñas por conveniencia del mercado.
Reconoció esa deuda con las cuidadoras y cuidadores y, sin duda, para el magisterio el descanso es un derecho laboral y una necesidad pedagógica.
Destacó que la estabilidad emocional del docente es la base de la calidad educativa, por ello, propuso que este día se abra la discusión y discutan ¨de raíz¨ el calendario escolar y que incorpore las visiones que en estos días ustedes han tenido con padres, madres de familia y distintos actores del sistema educativo.
Mario Delgado expresó que en la Nueva Escuela Mexicana la honestidad es su brújula y afirmó que forman seres humanos para la vida plena, no para cumplir estadísticas surgidas de intereses ajenos la visión de país.
¨Salgamos de aquí en unidad y que las diferencias hoy se conviertan en la fuerza de un sistema educativo más humano y que responda a nuestras distintas realidades¨, expresó y pidió a las y los 32 secretarios de Educación que dieran a conocer cuáles son las propuestas que tienen para el cierre del calendario escolar, atendiendo las distintas necesidases, pero sobre todo, que logren un balance en un sistema educativo uniforme.
¨Que tengamos un calendario escolar que permita flexibilizar¨, indicó y la dependencia cortó la transmisión en vivo.



