
Felipe de Jesús Fernández Basilio
Desde a Janela
Antes que nada una felicitación a los maestros en su día y a ellos les dedico este texto.
Estoy convencido que el sainete de acortar el año escolar promovido por Mario Delgado con el seguro aval de Sheinbaum, ya que no hay que olvidar aquello de que nada se mueve sin el visto bueno de la presidente, fue promovido como un intento de desviar la atención al asunto de la muy necesaria extradición de Rocha y cía.
Pero así como estoy convencido de lo anterior, también lo estoy de que frívolamente buscaron distraer a la opinión pública con algo muy serio y que por lo mismo, con algo que no se debe de jugar.
Sí, porque una cosa es jugar con algo baladí como en algún otro momento fue la historia del Chupacabras, lo cual no pasaba de hacer chistes o incluso atemorizar a algunas personas, y otra muy distinta lo es el disponer algo en obvio perjuicio de la niñez y de la juventud mexicana.
Así es, acortar mes y medio el calendario escolar de la noche a la mañana perjudica a todos los alumnos mexicanos e incluso a los maestros que día a día les imparten clases debido a que no se cumplen los programas en los tiempos establecidos y ni mucho menos se alcanzan los objetivos planteados.
Aunado a lo anterior, tampoco debemos olvidar que México es uno de los países más rezagados en educación básica, esto es en comprensión de lectura, matemáticas y ciencias elementales de acuerdo a todas y cada una de las pruebas internacionales que el gobierno de la transformación que no fue y ni tampoco será se niega a aplicar debido a la obviedad que hay respecto de los malos resultados obtenidos.
Por fortuna, la sociedad, los maestros y varios gobiernos estatales de oposición se organizaron de tal manera que el distractor no solamente no funcionó (ya que duró muy poco, un solo fin de semana) sino que por primera vez el gobierno de la transformación que no fue y ni tampoco será, tuvo que recular y dejó las cosas tal y como estaban.
Pero el problema no para ahí, porque la eficiencia educativa en México sigue muy limitada debido a que las malas decisiones se siguen tomando.
Así es, por una parte la Corte del Acordeón aprobó un proyecto de Lenia Batres en el cual se prohíbe reprobar a los alumnos que no acrediten las evaluaciones de sus curso e incluso se elimina el requisito de las asistencias a clase como parte de la evaluación y por la otra, la famosa “Nueva Escuela Mexicana” sigue vigente y sigue adoctrinando en lugar de enseñar a la mayoría de los alumnos en este país.
Y todo esto se debe a que simple y sencillamente quienes conducen la educación en este país nunca en su vida pisaron una escuela pública; así es, comandan el sistema educativo pero desconocen tanto sus carencias como su operación.
Por ejemplo, Mario Delgado es producto de la enseñanza privada y tiene a su prole inscrita en colegios privados y por eso, a él no le importa si los alumnos de las escuelas públicas pierden un mes y medio de clases por un calor que siempre hay y por un mundial de fútbol que marginalmente se jugará en México.
Y de igual manera le tiene sin cuidado decir sandez y media para justificar la marcha atrás que tuvo que dar debido a la absoluta impopularidad de su decisión, ya que como dijimos, nunca en su vida ha pisado una escuela pública y por ello supone que el último mes sólo operan como guarderías, ignorando de forma soberana el arduo trabajo que realizan los maestros en las fechas de fin de curso.
Así es, esta frivolidad respecto a algo muy serio es una muestra muy clara de que es correcto llamar a los gobiernos de MRN como los de la transformación que no fue y nunca será.
Por cierto, a Rocha y cía los siguen teniendo cercados y van por muchos más.



