Inocencio Yañez Vicencio

Salgan a sitiar Palacio Nacional.
Tomar la Plaza del Zócalo de la Ciudad de México o las calles alrededor de Palacio Nacional, con estos propósitos:

 1.⁠ ⁠Desenvainar la espada.
 2.⁠ ⁠Mostrar el arenal
 3.⁠ ⁠Sacar a airar las reservas con que cuenta y de que hará uso en caso de que no le favorezcan las preferencias electorales.
 4.⁠ ⁠Por ahora demostrar que más vale que voten por Morena o vendrá el caos
 5.⁠ ⁠Que tienen de su parte los vándalos que no dejarán que gobierne una banda que no sea Morena.
 6.⁠ ⁠Sembrar miedo y gobernar bajo el miedo.
 7.⁠ ⁠Que sin Morena la nación se colapsa.
 8.⁠ ⁠Que Morena sabe lidiar con esas hordas.
 9.⁠ ⁠Que es preferible darle todo a la CNTE a que nos haga quedar mal ante los visitantes.
10.⁠ ⁠Que la CNTE simplemente es su oveja negra.
La CNTE es producto de una cultura de polarización. De una cultura que se sitúa entre la entrada a la sociedad civil y la tentación al retorno a la igualación de la sociedad de nature. Les repugna la división entre representantes y representados. Sienten que ceder sus derechos naturales a cambio de que se les reconozca lo mío y lo tuyo así como su derecho a la vida, es muy poco.
No ayuda mucho la cultura libresca para entender nuestros pueblos, por lo que voy a echar mano de mis constataciones de primera mano.
En virtud de la represión de que fue objeto el movimiento que en la secundaria encabecé para expulsar al director de la por entonces ETIC . Num . 33 de Tuxpan, que provocó que saliera Ángel Saqui del Ángel y otros maestros, que condujo a la entrada de la policía para detenernos; tuve buena recepción en el Instituto Politécnico Nacional, permitièndome conocer a varios dirigentes, entre ellos a Cecilio de la Cruz Pineda, quien me invitó, a mediados del 67 a desempantanar una huelga contra el director del Tecnológico de Juchitán, José Pineda López, que conocía por haber estado al frente de mi escuela.
De parte del Politécnico ya estaba coordinando ese movimiento, Jaime Labastida, dirigente de la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas, pero no lo hacía avanzar. Al llegar me percató que lo atoraba la intromisión del pueblo. Convoco a una reunión de alumnos y padres. La sede fue la casa de cultura. Viendo los esbirros del director que les ganamos el debate. Apenas terminaron de hablar Heriberto Martínez y Froylan Cruz Toledo y un servidor, se lanzan contra nosotros y un palo sobre mi cabeza evita que haga blanco un disparo. Eso hizo crecer el movimiento y culminar después de varías semanas con la salida del director.
Durante los meses que estuve en Juchitán, tuve que confrontarme con sus oráculos, que querían sujetarme a sus opiniones. El famoso Rojo, lo mantuve a raya.
No me gustó que llamaran a la gente del primer cuadro burguesa. Decían tehuano traidor, recriminando una supuesta colaboración durante la invasión francesa. Era una batalla cara a cara. Ya para entonces el PPS había ganado años atrás el ayuntamiento.
Es muy difícil encontrar en otro lugar mujeres tan trabajadoras como las tecas. El mercado es dirigido por sus mujeres. Pero no sólo el comercio local. Ellas manejan el transporte que traslada el camarón seco y el queso. Sus fiestas son maravillosas. Una boda está abierta a la comunidad y dura un par de semanas.
Años más tarde ahí nació la COCEI, encabezada por algunos alumnos del tecnológico y pecadores, con los mismos ánimos de cobrar agravios de clase y viejas deudas.
Justamente dos protagonistas del movimiento que me tocó coordinar en el 67 han sido las máximas autoridades educativas en Oaxaca, con las cuales tengo comunicación diaria y por eso puedo decir que en los últimos años se ha explotado el movimiento de la sección 22, llevándolo a extremos segregacionistas, para amenazar la convivencia y utilizar ese grupo como moneda de cambio.
Ni siquiera el movimiento de la sección nueve, en épocas de Othón Salazar, pasó a una toma política como hoy lo hace la sección 22 de Oaxaca.
Conocí en la sección 10 a Iván García Solís, Vicente Villamar y otros miembros del Movimiento Revolucionario del Magisterio. Eran señorones del pensamiento avanzado. Recuerdo que en el 71 , en la CDMX y en Nuevo Laredo, dónde se eligió al inútil del Ingeniero Carlos Olmos, los del MRM ganaban los debates, aunque no la votación. Eran comunistas, que no anarquistas.
La CNTE ya pasó de las reivindicaciones económicas a acciones que son propias para el asalto del poder político.
En las próximas horas vamos a saber si se conforman con seguir siendo una reserva de Morena en espera de un posible fracaso de la vía electoral, para recurrir al autogolpe o se van por la libre.