Uriel Flores Aguayo
La Opinión que Nadie Pidió

Escribo desde mi apoyo al futbol, lo disfruto. Habrá quien sea ajeno o critique ese deporte; eso se respeta. Para mí es apasionante y tiene significados con efectos que van más allá del juego. Somos país anfitrión y organizamos la copa con EEUU y Canadá. Estamos en el foco del mundo. Difiero de quienes no ven interés o pasión por el inminente inicio de la copa. Cuestiono y avergüenza las presiones y chantajes que hacen grupos sociales al Gobierno Federal, intentando afectar la inauguración que corresponde a nuestro país. No es asunto de autoridades o partidos, es la imagen y prestigio de México. Con un mínimo de responsabilidad y sensatez se tendría que hacer una pausa para dar paso a la fiesta del futbol. La niñez y la juventud mexicanas merecen buenos ejemplos; son ellos los más animados. Serán varias semanas de emociones desbordadas, de festejos y cotidianidad futbolera. Cualquier sombra o duda se desvanecerá el próximo jueves. Los millones de seguidores y practicantes del futbol en Mexico, dedicarán su tiempo libre a seguir los juegos de nuestra selección y de otros equipos de primer nivel. Esta es una experiencia y oportunidad históricas. Nada la debe empañar. No admite que se ensucie con oportunismo o suprema ignorancia. Hay algo de novatos o absoluto desconocimiento cuando se habla del precio de los boletos o medidas de la FIFA; es un torneo mundial con costos elevados que reparte ganancias entre las selecciones participantes y los equipos de los que provienen los jugadores, con fuerte derrama económica en las sedes. Algo tiene de hazaña. Imposible que se realice sin la participación de los gobiernos nacionales. Me da orgullo ver mi tercer mundial en México. La república futbolera, mayoritaria en México, lo celebra y lo agradece. Olvidemos diferencias y colores, nos une el verde de la selección. Vamos a disfrutar los juegos con alegría. Estos días serán de orgullo y dejarán positiva huella en los mexicanos.