Agustín Torres Delgado
Pa´Vivir a Gusto
Emocionalmente hablando, los mundiales representan algo más profundo que la pasión por el balón. En nuestro país, además de la emoción, se espera que deje una potente inyección económica, turística y cultural que difícilmente volveremos a ver, al menos, en una generación. México hace historia al convertirse en el primer país en ser sede de tres Copas del Mundo y, aunque parecía que para la inauguración el panorama era desolador y conflictivo, al final del día tener un Mundial en casa sí traerá algunos beneficios.
En esta ocasión, la justa llega en un momento en el que una nueva generación de mexicanas y mexicanos jóvenes busca experiencias globales, identidad colectiva y razones para creer en el futuro. Las y los jóvenes que hoy tienen entre 15 y 20 años nacieron después del Mundial de Alemania 2006; nunca han vivido una Copa del Mundo en su país. Para ellos, este será el primer evento global que podrán experimentar de forma directa en las calles, en los Fan Fest, en los voluntariados, en conciertos y en la convivencia con miles de visitantes de muchos países. En los eventos públicos organizados en nuestro país para la inauguración, se calcula que se congregaron aproximadamente medio millón de personas para seguir el debut de nuestra selección nacional.
Según datos de la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco Servytur), el día de la inauguración del Mundial 2026 dejó una derrama económica superior a los mil 200 millones de pesos en la Ciudad de México y zonas cercanas, por consumo en restaurantes, hoteles, bares, transporte, comercios, souvenirs y otros servicios. Se espera que, en todo el país, pueda representar hasta 65 mil millones de pesos para estos sectores. Nosotros esperamos que estas oportunidades alcancen también a la pequeña empresa y no se concentren en las grandes cadenas.
Se estima que dejará un beneficio de casi 2,570 millones de dólares, lo que aportaría un 0.13 % al PIB en las tres ciudades sede: Guadalajara, CDMX y Monterrey, según un estudio de The Competitive Intelligence Unit (The CIU). También se considera que se generarán alrededor de 105 mil empleos temporales.
En una entrevista, Teresa Solís, directora experta de Turismo y Desarrollo Regional en Deloitte Spanish Latin America, asegura que llegarán a México alrededor de 836 mil turistas, de los cuales se estima que 556 mil serán nacionales y 280 mil extranjeros. Asimismo, refiere que el entretenimiento, el transporte, la gastronomía y el alojamiento serán los sectores más beneficiados en materia económica. También señala que entre el 60 % y el 65 % de la población verá los partidos en sus hogares, lo que representa un aumento en el consumo de plataformas de comida y servicios a domicilio.
Los FIFA Fan Festivals se convertirán en detonadores y multiplicadores relevantes de ingresos en las zonas donde se llevan a cabo, pues se proyecta que entre las tres sedes asistan alrededor de 4.2 millones de personas.
Ahora bien, la otra competencia es justamente la que tendrán, día a día, miles de pequeños empresarios que ven en un evento de esta magnitud la oportunidad de cambiar el rumbo de sus negocios y hacerlos crecer. Para las grandes cadenas significa aumentar sus cifras; para la dueña de la fondita o de la tiendita, para el taxista, para el cafecito de la colonia, para el comerciante del mercado o para quienes rentaron habitaciones en sus hogares, el Mundial no es solo futbol: es la esperanza de mejorar la economía familiar.
Nosotros esperamos que este evento internacional se mida también por la derrama económica que genere para ellas y ellos, para esas y esos emprendedores que invirtieron en sus negocios, remodelaron sus locales o diseñaron nuevos menús para recibir a los visitantes. Ese es el desafío: que las ganancias no se queden solo en las grandes corporaciones.
Sabemos que el Mundial no resolverá por sí solo los problemas estructurales de un país, pero sí puede convertirse en un catalizador de inversión, modernización urbana y orgullo colectivo. Que así sea para México, porque una justa deportiva internacional no solo se mide por el campeonato, sino también por el legado que deja.
Agustín Torres Delgado
Secretario General de Acuerdos
Movimiento Ciudadano




