Luego de darse a conocer la integración del senador Miguel Ángel Yunes Márquez a la bancada de Morena en la Cámara Alta, el dirigente estatal del partido en Veracruz, Esteban Ramírez Zepeta, fue tajante al deslindar al movimiento local de dicha decisión legislativa, asegurando que en el estado el partido se reserva el derecho de admisión frente a quienes han atacado el proyecto de nación.
El líder morenista marcó una clara frontera entre la estrategia legislativa federal y la vida interna del partido en la entidad, recordando los agravios recientes cometidos por la familia Yunes.
«Nosotros hemos sido bien claros. El movimiento tendrá las puertas abiertas para todas las personas de buena voluntad, pero nos vamos a guardar el derecho de admisión para algunos personajes», sentenció Ramírez Zepeta.
El dirigente estatal cuestionó duramente la congruencia de quienes hoy buscan integrarse al partido tras haber encabezado campañas de desprestigio. «¿Cómo será posible que aquí en Veracruz, precisamente estos personajes, se fueron a insultar a la persona que fundó nuestro movimiento, se fueron a insultar a la Gobernadora, a la Cuarta Transformación, y hoy quieran venir a cobijarse?», declaró.
En este sentido, aclaró que la conformación del grupo parlamentario en la Cámara Alta «es un trabajo legislativo propio del Senado», pero subrayó que como dirigente en Veracruz no será incongruente con las bases ni con la historia del partido en el estado.
Finalmente, el presidente del Comité Ejecutivo Estatal recordó que ya existe un antecedente oficial a nivel partidista que respalda esta postura de rechazo. «No olvidemos que la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia ya emitió un resolutivo anteriormente donde no se le validó la afiliación», concluyó Ramírez Zepeta, cerrando así cualquier posibilidad de participación orgánica del ex panista en la entidad.




