Ángeles González Ceballos
La señora Nayeli Vanessa Narváez Sánchez, denunció que el juez Maximino Contreras González, por permite que su menor hija de 2 años de edad viva con su padre, quien habría abusado sexualmente de la pequeña.
Afirmó que el Juez está enterado del presunto abuso sexual y aún así no evitó que la menor siguiera con el agresor.
En conferencia de prensa, relató que la menor le fue retirada de su custodia a los 11 meses de edad, por una acusación de su expareja de un supuesto consumo de ansiolíticos, lo cual, aseguró es falso.
Tras el proceso el Juez dejó en resguardo a la menor con la madre de su expareja, Elsa Hernández Hernández, en abril de 2024, posteriormente le autorizaron visitas en el Centro Estatal de Convivencia Familiar (CECOFAM), en donde se dio cuenta que su hija había sido víctima de un presunto abuso sexual.
Fue así que el 1 de marzo de este año presentó la denuncia correspondiente por abuso sexual contra la menor, la cual quedó bajo el expediente 154/2026.
En una de las visitas fue agredida físicamente por una elemento de seguridad, incluso la dejó desnuda de la parte superior, todo frente al personal del Juzgado, quienes no hicieron nada.
Durante el enfrentamiento otro elemento de seguridad le pegó a su mamá porque intentaba grabar la agresión con su celular e intentaba entrar a donde ella estaba para ayudarla.
Al quitarle a la niña le dijeron que se había ido tranquila, pero la señora Nayeli asegura que no, incluso se fue sin ropa interior porque se acaba de quitar el pañal, también se fue sin zapatos.
«Mi hija estaba en estado de shock, incluso me dijeron que le dijeron que se iba con su papá y que ella asentó con la cabeza, que dijo que sí, ¿qué va a decir una niña de 2 años?, no entendía lo que estaba pasando en ese momento, mi hijo estaba aterrorizado», expresó.
Tras la agresión manifestó que ya presentó las denuncias y quejas correspondientes en contra de todos los que actuaron en su contra y contra los que omitieron ayudarla.
«Estoy pidiendo que revisen mi caso, las acciones del Juez, ¿por qué está actuando de esa manera?, hay una posible corrupción», sostuvo.
Indicó que su expareja, Gabriel Rivera Hernández, quien es trabajador del IMSS, tiene problemas de alcoholismo y de drogadicción, incluso de vandalismo.
«¿Cómo puede ser posible que aún con eso, el Juez permita que mi hija viva ahí?, cuestionó y sostuvo que presentó videos de la forma en que la niña expresa a su corta edad que sufrió abuso sexual.




