Ángeles González Ceballos

Ante la sospecha de que redes delictivas trasladan a sus víctimas a lo largo del País, miembros de tres familias procedentes del Estado de México arribaron a la capital veracruzana para emprender jornadas de difusión y pegar fichas de localización.

Las familias señalaron que aunque la Fiscalía del Estado de México les aseguró que sus perfiles genéticos ya se habían distribuido a las 32 entidades federativas para cotejarlos con restos sin identificar, las familias descubrieron en su trayecto que dicha información jamás llegó a los estados que han visitado.

Félix Sánchez, madre de Julio César González Sánchez, de quien se desconoce su paradero desde el pasado 6 de septiembre de 2021, luego de desaparecer en San Juan de las Huertas, en el municipio mexiquense de Zinacantepec, expresó que ante la falta de respuestas oficiales, las familiares optaron por expandir sus brigadas hasta Veracruz, bajo la premisa de que los grupos criminales suelen desplazar a las personas desaparecidas de una entidad a otra.

​»Estamos abarcando todo lo que podamos para saber de nuestros hijos», expresó.

Comentó que la falta de coordinación en los sistemas periciales del País ha obligado a los deudos a costear y gestionar de forma autónoma estos viajes, con el único fin de corroborar las bases de datos locales y entregar de nueva cuenta su material biológico de ADN, debido a la nula evidencia de una compartición real de datos por parte de las autoridades de su estado natal.

​»Nos dijeron que el ADN ya estaba en los 32 estados, pero en todos los que hemos recorrido no hay nada. Tenemos que hacer la movilización nosotros mismos para dejar nuestras muestras», denunció.

​Acompañados de de la Comisión Estatal de Búsqueda y de corporaciones de seguridad, colocaron los boletines informativos en el parque Juárez.

Ahí, exhortaron a la población a respetar las fichas de búsqueda y sumarse a la visibilización de los casos.

​»Que no nos juzguen. Muchas personas creen que se trata de delincuentes, cuando en realidad son personas desaparecidas. Pedimos que no quiten los boletines, que los compartan en redes sociales y nos ayuden a visibilizar a nuestros familiares», señalaron.

​Por su parte, la señora Sonia Juárez Pérez, quien busca a su hija Dafne Giselle Garcés Juárez —desaparecida el 26 de marzo de 2022—, mencionó que estas travesías interestatales son necesarias, ya que existen antecedentes de personas que son halladas incluso años después gracias a la fiscalización presencial de las confrontas genéticas y los registros locales.

​Juárez Pérez detalló que, a su llegada a Veracruz, las autoridades de la Fiscalía General del Estado les facilitaron el acceso a la información del Servicio Médico Forense (SEMEFO) y admitieron la recepción de nuevas muestras de ADN para futuros cotejos.

Sin embargo, remarcó que las trabas burocráticas siguen entorpeciendo y retrasando la colaboración entre las fiscalías de la República, extendiendo el dolor y la incertidumbre de quienes buscan.

​Las tres familias aclararon que actúan de manera totalmente independiente, sin vinculación a ningún colectivo formal de búsqueda, recorriendo el territorio nacional bajo sus propios medios con el firme anhelo de hallar algún indicio que los lleve al paradero de sus seres queridos.