Mara Iliana Cruz Pastrana
En el tejido social, a menudo tendemos a invisibilizar aquellos rincones donde la libertad se ha pausado. Los centros de reinserción social suelen percibirse como espacios de absoluto aislamiento, desprovistos de calidez y desconectados del pulso cotidiano de la comunidad. Sin embargo, hay acciones que demuestran que las barreras físicas no son un impedimento para la empatía, y que el arte, el deporte y la solidaridad colectiva tienen el poder de perforar los muros más densos.
Un claro ejemplo de esto se vivió recientemente gracias a una iniciativa coordinada por el Instituto de la Mujer Coatepecana, liderado por su Directora, la Lic. Abril Díaz. En una sinergia perfecta entre las autoridades locales, la sociedad civil y el gremio deportivo, se llevó a cabo un emotivo «Zumbatón» dirigido a las mujeres que se encuentran internas, transformando una jornada ordinaria en un auténtico festival de bienestar, salud y sororidad.

La Fuerza del Baile como Vínculo Humano
La actividad no habría sido posible sin la decidida colaboración de destacados grupos de danza locales que, sin dudarlo, atendieron al llamado institucional. Escuadras como Fitlove, Intenso Dance, Atrévete Studio e Isela Dance se sumaron a este esfuerzo con el único objetivo de regalar su talento y su tiempo.
De manera presencial, las instructoras Sara Hernández (de FitLove) y Nancy Isabel Méndez (de Atrévete Studio) se convirtieron en las almas de la jornada. Ambas profesionales pusieron el corazón y el alma en cada coreografía, contagiando con su dinamismo a las internas. Desde los primeros acordes, la música rompió la rigidez del entorno. El baile, históricamente utilizado como una herramienta de liberación y expresión, funcionó esta vez como un canalizador de tensiones y un catalizador de alegría.
Ver a las reclusas integrarse a las dinámicas, sonreír y moverse al unísono con las instructoras fue un recordatorio contundente de que, más allá de cualquier circunstancia jurídica, la necesidad de recreación, conexión humana y esparcimiento es un derecho fundamental que abona directamente a la salud mental y emocional.
El Respaldo Institucional: Autoridades en la Cancha
Un elemento sumamente destacable de este encuentro fue el nivel de involucramiento de las autoridades del Ayuntamiento de Coatepec. Lejos de limitar su participación a un corte de listón o a un discurso protocolario desde la comodidad de un templete, los servidores públicos se sumaron de forma activa.
La jornada contó con la participación presencial y entusiasta de la Regidora Tercera, Virginia Cárdenas; la Regidora Quinta, Margarita Garrido; y la Regidora Cuarta, Vianey Argüelles Nava. Las tres ediles no solo respaldaron la gestión del evento, sino que se integraron por completo a la pista, moviéndose al ritmo del zumbatón junto a las internas y las instructoras.
Este gesto de horizontalidad política es valioso. Cuando las autoridades se desgastan las suelas y sudan a la par de la ciudadanía —y más aún, junto a los sectores más vulnerables y marginados— se envía un mensaje de verdadera inclusión. La presencia de las regidoras validó la importancia de la reinserción social y demostró que la administración municipal tiene la mirada puesta en la dignificación de todas las coatepecanas, sin importar su estatus legal.
Un Espacio de Bienestar y Salud Integral
El propósito medular de este evento fue fomentar la convivencia y promover el ejercicio físico de manera presencial. En contextos de encierro, el sedentarismo y el aislamiento pueden mellar profundamente el espíritu. Por ello, inyectar energía positiva y motivar a las mujeres internas a través del movimiento resulta una estrategia de salud pública y humanitaria sumamente eficaz.
Durante las horas que duró la sesión, el patio del recinto se convirtió en un oasis de esparcimiento. Las participantes pudieron experimentar los beneficios inmediatos del ejercicio: la liberación de endorfinas, la reducción del estrés y, sobre todo, la sensación de comunidad. Por un momento, las etiquetas desaparecieron; no había autoridades, ni instructoras, ni internas: solo mujeres compartiendo un espacio de bienestar.
Sororidad en la Práctica: Más Allá del Baile
La jornada no se limitó al plano deportivo y recreativo. La solidaridad se materializó de forma tangible a través de la entrega de artículos de higiene femenina. Estos insumos, indispensables para la salud y la dignidad diaria de cualquier mujer, fueron donados de manera voluntaria por las propias participantes y asistentes de los grupos de zumba organizadores.
Este acto de recaudación y entrega es un reflejo puro de empatía comunitaria. Para una mujer privada de su libertad, el acceso a productos de gestión menstrual e higiene básica suele ser una dificultad constante. Que la sociedad civil de Coatepec se haya organizado para cubrir esta necesidad demuestra que el tejido social sigue vivo y que la sororidad puede traducirse en acciones concretas y utilitarias. Cada paquete entregado llevaba consigo un mensaje implícito: “No están solas, no nos hemos olvidado de ustedes”.
Perspectiva Editorial: Un Llamado Urgente a la Sensibilización Social
A título personal, considero que eventos como este zumbatón merecen ser replicados y difundidos con urgencia en nuestras plataformas digitales. La reinserción social no puede alcanzarse mediante el castigo punitivo absoluto y el olvido; se logra tendiendo puentes, ofreciendo herramientas de dignificación y manteniendo el contacto humano con el exterior.
La labor desempeñada por la Lic. Abril Díaz Pozos y el Instituto de la Mujer Coatepecana pone la muestra de cómo debe abordarse la política pública con perspectiva de género. Atender a las mujeres en reclusión es visibilizar una de las realidades más complejas de nuestro sistema: muchas de ellas enfrentan procesos en condiciones de triple vulnerabilidad (por ser mujeres, por su situación económica y por el estigma social).
Esta acción colectiva debe funcionar como un poderoso recordatorio para toda la ciudadanía. Nos invita a sacudirnos los prejuicios, a sensibilizarnos ante las realidades carcelarias y, sobre todo, a sumarnos activamente en el apoyo a aquellas mujeres que, por diversas y complejas circunstancias de la vida, hoy se encuentran privadas de su libertad.
La verdadera transformación de Coatepec no se mide solo por la infraestructura de sus calles, sino por la capacidad de su gente para extender la mano a quien se encuentra detrás de los muros. Enhorabuena a todas las instructoras, ciudadanas y funcionarias que decidieron poner el cuerpo, la música y el corazón para recordarles a estas mujeres que su dignidad sigue intacta.




