
Agustín Torres Delgado
Pa’ Vivir a Gusto
El fútbol de alguna forma es el espejo de la situación internacional; este Mundial 2026 ha sido histórico en muchas formas. Se disputaron 104 partidos y se registraron 308 goles. Se registró un récord de asistencia con casi 7 millones de personas en los estadios; la FIFA recaudó más de 15 mil millones de dólares. Es la primera copa del mundo organizada por tres países sedes, Estados Unidos, Canadá y México.
Es el primer mundial en que la FIFA permite un formato de 48 selecciones, por lo que se tuvo que extender la eliminatoria a otros países. Eso provocó que países como Cabo Verde, Curazao, Jordania y Uzbekistán participaran por primera vez en su historia en esta justa deportiva; lo que reflejó en gran medida el mundo multipolar que vivimos.
Hoy las selecciones asiáticas y africanas tuvieron más lugares para poder llegar al mundial por lo que se siente un mayor equilibrio en ese sentido; este equilibrio no solo se reflejó en los lugares que ocupan, sino que cada grupo fue altamente competitivo. En el pasado cuando se hacían los sorteos se creía que había equipos que solo serían un escalón o que los iban a golear. Por ejemplo, en el 98′ Argentina metió 5 goles contra 0 a Jamaica. Entonces, había partidos muy desequilibrados, sin embargo, estos equipos nuevos que jugaron el Mundial 2026, no solo vinieron a participar; no, metieron en dificultades a equipos que tienen mucha experiencia en mundiales.
Ejemplo de lo anterior es Curazao que pudo lograr un empate con Ecuador; Cabo Verde, un equipo que nunca había participado jugó contra los dos equipos finalistas, Argentina y España, y en 90 minutos no pudieron ganarles, al primero lo llevó a los tiempos extra y el segundo finalizó en 0-0. Asimismo, la participación de México equipo al que en las primeras rondas nadie le pudo ganar y en su eliminación disputó un gran juego contra Inglaterra en donde la diferencia fue solo de un gol.
Hay que reflexionar que el fútbol está cambiando y ya no es como antes, desde luego que en las fases finales llegaron los equipos más experimentados, o sea que al final sí hay un filtro y ganó uno de los equipos que tiene más experiencia.
Sin embargo, hay que poner el ojo en que se empiezan a ver cosas que no se veían antes, en el pasado había países que monopolizaban el fútbol y siempre estaban ahí y ahora no estuvieron. Tal es el caso del pentacampeón, Brasil; o de Alemania e Italia, que son tetracampeones, todos ellos juntos suman más de 13 copas del mundo ganadas y no llegaron a cuartos de final en esta Copa del Mundo.
Antes de empezar este mundial, hubo muchas voces críticas que dijeron que no era bueno que se invitara a tantos equipos, que la intención de la FIFA era una perversión, pero contrario a lo que todos pensaban que los grupos iban a ser desequilibrados, hubo grandes sorpresas y al final nos pudimos dar cuenta de que no hay equipo chico y que realmente el fútbol se ha emparejado; un poco como la política mundial.
Hoy vivimos en un mundo multipolar donde Estados Unidos tiene descontrolado al mundo, donde ya hay países que simplemente van por la libre como Israel e Irán y en términos fútbolísticos, se ve claramente reflejada esta rebeldía.
Caso muy concreto es que de los diez países africanos que participaron en esta Copa del Mundo, nueve de ellos pasaron a la siguiente ronda, eso nunca se había visto antes. Asimismo, muchos de los encuentros que se llevaron a cabo parecían, o se hizo ver, que eran encuentros más allá del fútbol entre colonizadores y colonizados, entre metrópolis y excolonias, hubo países como Ghana que enfrentó a Inglaterra y al final sacó el empate. El caso de Marruecos es uno de los más particulares, eliminó a Holanda, que era uno de los grandes anfitriones y pareciera que es una gran sorpresa, sin embargo, Marruecos venía dando resultados desde el mundial de 2022; siendo excolonia de España, Marruecos eliminó en octavos de final a España en penales y después eliminó a Portugal también y ahora eliminan en este mundial a Holanda, que era uno de los grandes favoritos. Y, por si fuera poco, Marruecos será sede para el mundial 2030.
El fútbol ha avanzado y ha cambiado específicamente porque el tercer mundo ha presionado y también el hecho de que muchos de los fútbolistas de África, Asia, Estados Unidos, México y Canadá, jueguen en Europa ha provocado que el nivel de los países sea más grande y, por lo tanto, ahora ya puedan ser más competitivos.
Irán, por ejemplo, no clasificó a la siguiente ronda, sin embargo, no perdió ningún partido de la fase de grupos. No le alcanzó para hacer un mejor tercer lugar, pero tampoco perdió otros encuentros que se dieron; otro ejemplo, el hecho de que Argelia le haya empatado 3-3 a Austria, que es una potencia económica también dentro de la Unión Europea con niveles de bienestar altísimos es otra muestra de esta rebeldía fútbolística. Y por último uno de los casos más extraordinarios es el de Egipto, que por primera vez sacó una victoria en un mundial en fase de grupos frente a Nueva Zelanda y llegó hasta los octavos de final dando una batalla imponente a Argentina quien los eliminó en un 3-2.
En ese sentido hay que reconocer que cada vez hay más países que avanzan, así como en la política internacional que se empiezan a equilibrar los bloques y también ya no solo se trata de una mayor participación, hoy es tan globalizado el mundo que ya no existe enemigo pequeño y por cualquier parte puede surgir un país, así como Cabo Verde y Curazao, que al final hace un gol, un empate o te lleva a los tiempos extra e incluso gana.
Es bueno hablar de quienes ganaron el Mundial 2026, pero es mejor hablar de quienes lo dieron todo en la batalla por sus países, es bueno reconocer a quienes, aún con todo en contra, se mantuvieron firmes y dejaron todo en la cancha, es bueno reconocer a los rebeldes del fútbol.
Agustín Torres Delgado
Secretario General de Acuerdos
Movimiento Ciudadano



