Fanny Yépez

La Columna

“Sin maíz no hay país” es la frase de batalla de los productores del campo, a ellos no les ha hecho justicia la Revolución, y tampoco los gobiernos federal ni estatal, este sector sigue en el abandono, solo los buscan cuando se avecinas elecciones y es cuando se escuchan las falsas promesas de los aspirantes a un puesto de elección popular.
Cuántas veces hemos escuchado la trillada y demagógica frase “me comprometo cuando llegue a la legislatura federal, abra grandes apoyos para el campo” hasta la fecha los diputados federales y senadores no han cumplido su palabra y no dudo que el año próximo acudirán a solicitar su voto, para obtener un escaño en San Lázaro, pero en esta ocasión los campismos les aplicaran el voto de castigo, ante las falsas promesas.
Veracruz es deficitario en la producción de granos básicos como el maíz, el frijol y el arroz. Aunque el estado destaca en otros sectores agropecuarios, la cosecha de granos ha decaído de forma constante y este año no fue la excepción.
La causa del déficit de granos básicos es entre otros; el cambio climático, sequías prolongadas y lluvias extremas dañan las siembras de temporal.
Pero la falta de apoyos hacia este sector agrario es contundente, la escasez de créditos y apoyos financieros para los pequeños agricultores coloca a los campesinos en el absoluto abandono.
Por ello, la reducción en la superficie cultivada e incremento en la dependencia de granos extranjeros.
El déficit de maíz en el estado de Veracruz asciende a más de 1 millón 400 mil toneladas anuales, al producirse localmente cerca de 200 mil toneladas frente a una demanda muy superior.
Factores de la crisis agrícola baja producción, el rendimiento promedio en el estado es de apenas 2.5 toneladas por hectárea.
Todo esto aunado al impacto climático, las sequías prolongadas han mermado drásticamente las cosechas de granos de la canasta básica en un 30% a 40%.
La falta de rentabilidad ha llevado a un fuerte abandono de tierras de cultivo, incrementando la necesidad de abastecerse de otros estados y del extranjero.
Muchos hombres y mujeres del campo han emigrado al extranjero, en muchos casos para hacer lo mismo, cultivar y cosechar, pero allá si son bien pagados.
En Veracruz existen cifras distintas sobre el campo sin cultivar, el censo Agropecuario del INEGI reporta más de 181 mil hectáreas sin sembrar por problemas temporales o falta de recursos, mientras que organizaciones campesinas (como la UGOCP), estiman hasta dos millones de hectáreas en el abandono total. Esto debería avergonzar a las autoridades federales y estatales, pero parece que olvidaron esos valores y siguen engañando a los campesinos, que precisamente es el voto duro para el partido en el poder, la 4t.
La superficie total con vocación agropecuaria es de 5.8 millones de hectáreas en el estado de Veracruz. Hectáreas sembradas es de 2 millones 268 mil hectáreas activas.
Tierras en descanso oficial: 101 mil 629 hectáreas. no sembradas por falta de apoyos, dinero o mal temporal, 181 mil 548 hectáreas (según el INEGI).
La estimación de organizaciones campesinas es de cerca de dos millones de hectáreas sin producir por crisis económica e inseguridad, las causas principales del abandono, falta de apoyos económicos y ausencia de créditos accesibles para los productores.
Son odiosas las comparaciones, pero en este caso son necearías, el gobierno de Estados Unidos destina un promedio de 20 mil a 25 mil millones de dólares al año en apoyos regulares al campo, y recientemente aprobó un paquete especial de 12 mil millones de dólares a través del programa de Asistencia Puente administrado por el Departamento de Agricultura de EE. UU. (USDA).
Montos y programas principales ayuda de emergencia, existe además un fondo de 12 mil millones de dólares para pagos únicos por cada acre sembrado, destinado a compensar problemas de mercado y costos altos.
Apoyo por cultivo, tasas específicas por acre que van desde 30.88 dólares para la soja, 44.36 dólares para el maíz, hasta 132.89 dólares para el arroz.
Seguros y precios, coberturas federales de riesgo y seguros de cosecha financiados de forma permanente para evitar pérdidas totales en granos básicos.
Por ello y más que se nos escapa, los productores de granos de México no son competitivos en los mercados internacionales, porque aquí los gobierno destinan míseras cantidades para apoyar a los campesinos. No hay punto de comparación.

Los tiempos cambiaron y ahora los campesinos y su familia van a recordar el abandono en que los tienen los gobiernos y que, con esa misma actitud les respondan a las y los candidatos morenistas.