Gonzalo Guízar Valladares

En Voz Alta

El Ingenio Azucarero San Pedro regresará de forma oficial a manos de la Federación, lo que nos pone frente a un rescate de alto impacto social, económico e incluso político, para la región sureña del estado.

Tras semanas de intensas negociaciones, la intervención de la jefa de las instituciones de Veracruz, Rocío Nahle García logra detener el cierre definitivo anunciado por Grupo Porres a principios de agosto de 2026, salvaguardando el sustento de miles de familias veracruzanas en la región de Los Tuxtlas.

El conflicto estalló el 4 de agosto de 2026, cuando el consorcio operador Grupo Porres determinó suspender de manera definitiva las operaciones del complejo agroindustrial, argumentando problemas de solvencia y una supuesta inviabilidad financiera dentro del mercado del azúcar.

El anuncio dejó de inmediato en la incertidumbre a más de mil empleados directos y a unos siete mil productores de caña, cortadores y transportistas en la cuenca de Lerdo de Tejada y la región de Los Tuxtlas.

Frente a la parálisis patronal, los obreros mantuvieron guardias permanentes y vigilias a las afueras de la planta para evitar su desmantelamiento. La administración de Rocío Nahle cuestionó la celeridad del cierre y la salida del país del propietario Othón Porres Bueno hacia Europa en plena contingencia laboral.

Con el respaldo de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, y la intervención directa de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER), se coordinaron mesas financieras que culminaron en el convenio de devolución patrimonial.

El retorno de la factoría al dominio federal y, eventualmente, al control de la administración estatal, pone de manifiesto tres puntos esenciales de la discusión pública sobre el Ingenio San Pedro:
Primero: El rescate del Ingenio San Pedro reafirma la postura del bloque oficialista respecto al rol regulador del Estado sobre los recursos energéticos y agroalimentarios de México.
Segundo: El acuerdo final estipula que la Federación absorberá la propiedad pública de origen del inmueble para entregarla a Veracruz, entidad que asumirá su reactivación técnica.
Y tercero: Aunque el anuncio mitiga el riesgo de un estallido social y garantiza formalmente el inicio del ciclo de zafra, el verdadero reto comienza con la transferencia de la planta.

En lugar de optar por la vía de las liquidaciones y el abandono industrial, como ocurrió con los ingenios San Francisco El Naranjal y La Concepción en la década pasada, el Estado mexicano asume el riesgo operativo para contener la vulnerabilidad económica de Los Tuxtlas.

El Ingenio Azucarero San Pedro nació originalmente en 1820 en el municipio de Lerdo de Tejada, Veracruz. A lo largo de sus más de dos siglos de historia, pasó por distintas etapas de evolución y Rocío Nahle pasará a la historia por ser la artífice del alargamiento de la vida, quizá por otros cien años, de esta importante factoría azucarera capaz de procesar en el presente, entre 1 y 1.2 millones de toneladas de caña por zafra, lo que está lejano de los ingenios San Cristóbal, Pánuco o Tres Valles, que son líderes incuestionables del ranking de ingenios en Veracruz, pero tampoco es despreciable la capacidad de procesamiento de caña de azúcar en la factoría de Lerdo de Tejada.

Estamos atestiguando un capítulo histórico, pues San Pedro no representa un activo obsoleto, al contrario. Y eso, estaremos viéndolo en las próximas zafras.