Vicente Luna Hernández

En un Zócalo lleno de simpatizantes guindas, en el corazón político del país, un mensaje llenó de jubiló los corazones de todos los presentes con una diferencia esencial: unos sabían que eran falsas esas palabras y la mayoría con la Esperanza que la máxima de “no robar, NO MENTIR y NO TRACIONAR AL PUEBLO”…fuera algo más que un slogan de campaña, sin embargo, la realidad se ha encargado de dar de bofetadas al pueblo bueno.
Durante su sexto informe de gobierno en el Zócalo de la ciudad de México, el Presidente de la República señaló en septiembre de 2024 que el sistema de salud ya superaba – bendita 4T – al de Dinamarca…y los daneses se pusieron tristes.
Lleno de orgullo el “líder moral” de Morena señaló:
“Dije que – refiriéndose al sistema de salud – iba a ser como el de Dinamarca. No, no es como el de Dinamarca, es mejor que el de Dinamarca”…y el pueblo bueno y sabio presente aplaudió de manera entusiasta, ¿el pueblo presente fue más bueno y menos sabio?
Al otro día lleno de satisfacción y en tono burlón, el presidente reconoció – entre risas miserables – que su afirmación tuvo un “plan con maña” para provocar titulares y llamar la atención de la prensa, así como también, me imagino para darle motivos a la oposición de descargar su “furia” contra él, ¿tuvo un costo político semejante burla al pueblo bueno y sabio? Ninguna.
Hoy en Veracruz hay protestas del personal médico por varios motivos, hoy la población – tal vez algunos estuvieron en el Zócalo en septiembre del 2025 – son testigos y víctimas de la pobreza material y de la falta de especialistas en el sistema de salud en Veracruz, ¿por qué el pueblo a veces es más bueno que sabio?
Ante los reclamos del personal médico y pacientes molestos al descubrir que no están en Dinamarca, el gobierno del Estado informó que Veracruz invertirá Mil millones de pesos para atender estas carencias que atentan contra la salud y la vida del pueblo que es testigo que la transformación no ha llegado al sistema de salud.
Veracruz cuenta con 60 unidades hospitalarias incorporadas al IMSS- BIENESTAR, esos – presuntamente – mil millones serán canalizados para la adquisición de medicamentos, material de curación y otros insumos que requieren hospitales y centros de salud, ¿por qué esperar a la protesta social? ¿Acaso la Secretaría de Salud y el Coordinador estatal del IMSS- BIENESTAR ignoran la realidad que se respira en el sistema de salud? ¿O es acaso que ellos sí están convencidos que Dinamarca tiene que alzar la vista para ver el sistema de salud de México?
Hay una realidad que no se puede ni debe ocultar, las carencias en medicamentos e insumos en el sistema de salud y los representantes populares – incluidos los de la alianza oficial – deben poner en la mesa de discusión y de debates en todo momento, es la salud y la vida de la población que está en riesgo, es cierto, hay carencias materiales, se requieren más y mejores instalaciones y surtido eficaz de medicinas, se requiere el número necesario de médicos especialistas, eso es parte de la responsabilidad de todo gobierno, sin embargo, hay un “detalle” que no depende de alguna dependencia oficial, simplemente se necesita:
Atención, calidez, paciencia, sencillez y empatía por parte del personal tanto médico como administrativo de todo centro de salud, no podemos culpa a la secretaria, al coordinador ni mucho menos a la Gobernadora del trato grosero, insensible y algunas veces déspota de quienes tienen el orgullo de formar parte de una dependencia con alto impacto social al proteger la vida y bienestar del enfermo y de sus familiares.
Hay un caso que llama la atención, el hospital Regional ubicado en Ciudad Isla, años vienen y años van, diputadas y diputados de todos los partidos lo han visitado como candidatos pero no regresaron como legisladores, ¿por qué los familiares deben estar a la intemperie al visitar a sus enfermos? ¿Por qué tienen que viajar largas distancias – con todo lo que eso implica – más gastos económicos, más desgaste físico de enfermos y familiares, más tiempo en trayectos largos para la atención médica ante la falta de médicos especialistas? ¿Qué debe pasar para que ese hospital le haga honor a la categoría en la que está ubicado? ¿Por qué viajar a hospitales de José Azueta, Minatitlán y Veracruz poniendo en riesgo la salud de los enfermos? ¿Qué debe suceder para que el Hospital Regional de Ciudad Isla deje de ser un “elefante blanco” y ser un elefante danés?
La verdadera transformación no son los llenos en el Zócalo de la Ciudad de México, la transformación no puede ni debe ser de cuarta, la trasformación es la suma de voluntades de todo gobierno para atender y resolver toda demanda justa que tenga que ver con el bienestar de la población, la trasformación se debe respirar en todo hospital y centro de salud, para ello, no solo el gobierno debe asumir sus responsabilidades, seguramente el personal médico y administrativo juega un papel vital para que más allá de ser llamada la 4, 5 o 6, realmente la transformación sea una realidad aunque Dinamarca nos quede lejos de México.
P D.- Con el ánimo que las y los ciudadanos de Ciudad Isla y municipios vecinos, de manera organizada y dentro del marco legal, defiendan su derecho a una salud digna…Escribiré otro día.