Alejandro Aguirre Guerrero 

Al respecto…

Omealca acaba de recordarnos que la seguridad municipal no es asunto menor.

Hace unos días conocimos que su Policía Municipal tiene solamente cuatro elementos acreditados y que ninguno cuenta todavía con armamento. En el primer semestre de este año, además, han registrado ya cuatro homicidios con arma de fuego.

Y esta semana ocurrió algo todavía más grave: dos agentes federales fueron asesinados en Omealca mientras realizaban labores de investigación relacionadas con un secuestro; una agente más resultó herida. 

No hay que mezclar las cosas.

El ataque contra los agentes federales no significa que la fragilidad de la Policía Municipal haya provocado esos hechos. No tengo elementos para afirmarlo, pero me obliga a mirar el problema con otros ojos.

Porque Omealca no parece ser un caso aislado.

En Alvarado, por ejemplo, de 40 policías municipales solamente 10 han acreditado los exámenes de control y confianza. Los otros 30 siguen en proceso. 

Y en julio, Ricardo Ahued reconoció que había municipios con policías que no habían acreditado los controles de confianza y que, por esa razón, eran desarmados. En esos casos, la seguridad se apoyaba en fuerzas estatales y federales.

La explicación es razonable: no se puede poner un arma en manos de quien no cumple los requisitos para portarla.

Pero entonces aparece el problema de fondo:

¿Qué ocurre mientras un municipio no tiene suficientes policías certificados, armados y equipados?

¿Quién lo cuida?

Porque una cosa es tener policías en la nómina y otra, muy distinta, tener una corporación capaz de responder cuando llega la emergencia.

El Gobierno está formando nuevos elementos. Hay avances en profesionalización y coordinación. Pero la seguridad municipal exige que los ayuntamientos tengan capacidad para construir, y claro, sostener sus propias corporaciones.

Omealca, entonces, no necesariamente es la excepción, puede ser la señal.

Y quizá sea momento de hacer una revisión, municipio por municipio, para saber cuántos tienen policía, cuántos policías tienen, y sobre todo, cuántos están realmente en condiciones de salir a la calle cuando la gente los necesita.

Porque una policía municipal no debería existir solamente para decir que existe.

Debe estar en condiciones de cuidar.

Veremos qué ocurre, y si de verdad ocurre. 

X: @aaguirre_ g