Ángeles González Ceballos

El presidente de Coparmex Xalapa, Arturo Blanco Hernández, insistió en que la extorsión continúa afectando al sector empresarial, pese a que la fiscal general del Estado, Lisbeth Aurelia Jiménez Aguirre, señaló hace algunas semanas que no cuenta con información sobre un incremento de este delito y pidió a los empresarios presentar las denuncias correspondientes.

En conferencia de prensa, Blanco Hernández llamó a las autoridades a fortalecer las acciones de prevención y combate contra la extorsión, al advertir que la inseguridad no sólo afecta a las empresas y a quienes generan empleos, sino a toda la sociedad.

“La extorsión es un delito que hoy en día tiene al empresariado de rodillas”, sostuvo.

Explicó que las llamadas telefónicas representan una de las principales modalidades de extorsión y que, de acuerdo con estimaciones del sector empresarial, alrededor del 35 por ciento de los casos llega a concretarse con algún cobro.

Advirtió que los delincuentes utilizan cada vez más herramientas tecnológicas para cometer estos ilícitos, incluso inteligencia artificial para imitar las voces de familiares o personas conocidas, lo que incrementa la vulnerabilidad de las víctimas.

Blanco Hernández destacó que los adultos mayores se encuentran entre los sectores más expuestos, debido a que pueden ser fácilmente atemorizados o engañados mediante este tipo de llamadas.

En ese contexto, reveló que integrantes de su propia familia fueron víctimas de una llamada de extorsión.

Relató que su madre, una mujer de 80 años, sufrió una fuerte impresión tras recibirla, se le elevó la presión arterial y posteriormente tuvo un derrame cerebral, tras el cual falleció.

“Es un delito que no me lo cuentan, sino que lo hemos vivido en carne propia”, aseguró.

Reconoció que una de las principales dificultades para combatir la extorsión es que muchas víctimas no denuncian por temor o porque los hechos ocurren de manera furtiva.

El dirigente empresarial agregó que las micro, pequeñas y medianas empresas son las que reciben el mayor impacto ante las actuales condiciones económicas y las nuevas obligaciones que enfrentan los patrones.

Explicó que este sector enfrenta principalmente dos grandes retos: el acceso al financiamiento y la contratación de talento humano, problemas que, afirmó, se agravan por la situación económica que atraviesa el país.