Mónica Camarena Crespo

Parque Juárez

 

 

Aunque desde lejos la gente observa, lee y escucha de pleitos entre políticos sin presunta afectación, lo cierto es que con la polarización en el adelantado ambiente electoral, el único perjudicado es en su conjunto el estado de Veracruz.

Y es que ningún actor político, partido, gobernante o representante popular tiene el derecho a lastimar la unidad de los veracruzanos; hasta hace poco en la entidad, muy a pesar de los signos claros de saqueo que ya se vivian, el clima político permitía el dialogo y hasta el consenso.

Los ánimos de tensión y las diferencias entre unos y otros son naturales; la diferencia esta en la forma y el fondo como lo dijo de manera sabia el ideólogo tuxpeño, Jesús Reyes Heroles.

Lo malo es que ahora esas formas y fondos se perdieron entre una generación de improvisados que no respetan investiduras, ni representaciones, ni mucho menos experiencias en el plano político.

Vemos desafortunadamente, una suerte de inmadurez e ignorancia; señalamientos sin sustento y en base a revanchas personales.

Lejos están las actitudes positivas y propositivas; años luz para recomponer malas decisiones y curar heridas frente a un año electoral que se antoja de barbarie.

Falta muy poco para que salgan las caras de quienes van a competir por una gubernatura de Veracruz de escasos dos años; como nunca antes podrían ser más de 6 los candidatos con la división en el numero de votos final.

El desgaste inicio en forma anticipada, las descalificaciones, las divisiones incluso entre los de un mismo partido; las revanchas no habrán de esperar, el espectáculo será indescifrable.

Sin embargo, el ambiente de polarización que ya se respira en Veracruz y que trasciende a nivel nacional, solo puede dejar una severa afectación a todos los demás sectores fuera del político-electoral.

Se respira una paralización económica como nunca antes, se ahuyentan las pocas inversiones que puedan llegar; se estanca el de por si muy retrasado modo de pago a proveedores y entidades publicas que dependen económicamente del estado.

Los planes de gobierno de un sexenio que acaba de manera anticipada se perciben con grave retraso.

La llegada de apoyos federales continua detenido, más cuando los pleitos políticos podrían desviar el objetivo primordial de esos dineros.

Por donde se vea, la polarización no es nunca la solución para encauzar una elección local; la falta de acuerdos en todos los niveles mantendrá sumido a Veracruz en la lona ¿ quien asumirá la responsabilidad ante esta difícil situación ? ojala alguien y pronto.

Ágora

Los priistas en Veracruz y no exactamente los que están en el edificio de Ruiz Cortines en Xalapa, ya empiezan a promover a sus cuadros para las diputaciones locales.

La buena es que ya les dieron a varios luz verde para trabajar en sus distritos de origen; pero la mala, muy mala, es que de todos no se hace uno.

Solo basta ver a quienes se les encomendó ganar los distritos en la difícil zona de Veracruz – Boca del Rio en el cercano 2016; hasta risa da cuando suenan los nombres de funcionarios que no atan ni desatan, ya ni hablar de preparación académica básica, mucho menos simpatía y olvidémonos de la confianza ciudadana, por aquello de las inexplicables fortunas producto de su esfuerzo como proveedores de gobierno.

Ágora II

Pura morralla le toco a la bancada de veracruzanos en San Lázaro; la Comisión de Población que es nada y lo mismo. Al también presidente de la Confederación Nacional de Organizaciones Ganaderas (CNOG) y hoy Diputado Federal Oswaldo Chazaro le toco la de Ganadería, por obvias razones; sin embargo no hay que perder de vista que esta ultima, fue negociada en alta cúpula, sin el mal cabildeo del Palacio de Gobierno en Xalapa.

@monicamarena