La reforma por la que se impedirá que quienes tengan doble nacionalidad aspiren a la Presidencia de la República o gubernaturas no coarta derechos políticos, simplemente deja en claro que la lealtad debe ser al pueblo y a la nación mexicana, cerrando el paso a quienes por sus intereses personales puedan convertirse en lacayos de gobiernos extranjeros, afirmó Juan Javier Gómez Cazarín.

La iniciativa impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum plantea que quienes busquen la Presidencia, una gubernatura o la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México cuenten únicamente con la nacionalidad mexicana. La Cámara de Diputados ya aprobó la reforma y ésta continúa su trámite en el Senado.

El funcionario federal y activo de Morena en Veracruz secundó la iniciativa presidencial para establecer esta limitante sólo a quienes aspiren a dichos cargos públicos, “pues es muy delicado dejar abierta la puerta a la injerencia de potencias extranjeras”, expresó.

“Ya lo vivimos con el neoliberalismo, cuando muchos políticos se arrodillaban ante gobiernos extranjeros, pisoteando la dignidad y la soberanía nacional. Con los gobiernos de la Cuarta Transformación a México se le respeta a nivel mundial, porque se rompió con ese servilismo político”, enfatizó.

Gómez Cazarín confió en que el Senado de la República avalará dicha reforma por el bien de México; quienes digan lo contrario, sostuvo, es porque mantienen intereses personales fuertes con gobiernos extranjeros o porque piensan que con doble nacionalidad pueden gozar de impunidad ante la comisión de algún delito.

En este nuevo régimen, dijo, se han reafirmado las libertades y los derechos de las y los mexicanos, y en este mes patrio es de suma importancia dejar plasmada en la Constitución la lealtad de la clase gobernante a la nación.