Jair Clodoaldo Xilotl Sánchez
El que se presenten los números gruesos de las observaciones con daño patrimonial o administrativas de la revisión a la cuenta pública de los entes fiscalizables al Congreso del Estado es importante, sin embargo, es importante también para la ciudadanía se diga, por ejemplo, la proporción del daño patrimonial respecto al total de los recursos ejercidos, o por lo menos conocer cuánto representan las observaciones respecto de la muestra revisada; de paso, le diría a la Contadora General que unas diapositivas de Powerpoint por lo menos no nos hubieran caído mal para entender mejor el ejercicio, lástima, no existió una visión ejecutiva; en fin, ahora veamos la cuenta pública del ayuntamiento de Teocelo del ejercicio fiscal 2025.
La primera reflexión que nos deja esta revisión es el saber que cuatro de cada diez ciudadanos o vecinos teocelenses no pagó su impuesto predial 2025, ¿dónde queda la corresponsabilidad ciudadana? De esta manera es muy difícil que la autoridad municipal cumpla su cometido.
Junto a ello, ver que la cantidad de recursos propios es apenas el cinco por ciento del total de los recursos que ejercemos nos debe crear una duda razonable de la debilidad financiera de nuestro municipio, somos completamente dependientes de las partidas federales y estatales para sobrevivir.
Para la segunda reflexión doy un dato como botón de muestra, el ente fiscalizable es decir el ayuntamiento informó al ORFIS que no cuenta con un padrón de establecimientos o locales con giros comerciales que expendan bebidas alcohólicas en el municipio, la autoridad le reviró diciendo que existen 263 establecimientos con este giro, este dato lo tiene el INEGI, dice la autoridad; por lo que debió recaudar ingresos derivados de la expedición de licencias permisos o autorizaciones relativos a este concepto por un importe de 3 millones 823,566 pesos con 30 centavos, sin embargo, solo se identificó el registro contable por la cantidad de 179 mil 351 pesos con 63 centavos; existe una diferencia por un monto de 3 millones 644,214 pesos con 67 centavos, por lo que no se tiene la certeza de que los ingresos registrados incluyen la totalidad de los derechos antes mencionados y que estos efectivamente hayan ingresado a las cuentas bancarias municipales.
Es decir, los funcionarios municipales informaron que no saben cuantos establecimientos en Teocelo venden bebidas alcohólicas, y el ORFIS le contesta que pudo revisar la información del INEGI por lo menos para tener un dato de referencia, ni eso hicieron.
Los funcionarios municipales me parece que no leen, no se documentan, no se enteran, no se capacitan o de plano les vale madre, creen que lo que informen la autoridad se lo tragará sin comentarios.
La incapacidad o ineptitud de los funcionarios actuales para desempeñarse en los puestos de trabajo municipales es evidente, desde arriba los que ordenan, hasta quién haya proporcionado ese dato erróneo, pasando por quienes lo validaron, lo peor es que son los mismos los de ayer y los de hoy.
Fueron premiados por la actual administración municipal, por el Cabildo hoy en funciones, no solo los mantuvo en la nómina sino que a algunos los subió de nivel, llevan ahora ya cinco años manejando la información financiera del municipio y entregando cada año la cuenta pública en turno y aún así todavía no aprenden como se hace correctamente, inaudito.
Es necesario saber también cuál es la profundidad del daño financiero y material provocado por una administración deficiente de los recursos.
Aquí viene la tercera reflexión, a Teocelo se le revisó el 67% de la obra pública. La información que el ORFIS presenta dice que uno de cada cuatro pesos que manejó esa administración fue observado, es decir el 40% de la muestra tiene irregularidades, un resultado malamente alto.
Por otro lado, ya en la obra pública, el caso de la obra sobre la calle de Vicente Guerrero es buen ejemplo, el ORFIS ratifica que una vez revisado y analizado el expediente unitario, se detectaron costos elevados en los precios unitarios de los presupuestos base y contratado, encontrandose fuera del rango de mercado que sirve de referencia para dictaminar los precios que se ofertan dentro de las propuestas técnico económicas que participan en una licitación, es decir, en pocas palabras inflaron los precios.
Derivado de lo anterior, es un presunto daño patrimonial, el cual deberá ser objeto de reintegro a la cuenta bancaria de la fuente de financiamiento dado que la obra se encuentra finiquitada, lo tendrán que devolver.
De la obra ejecutada en la calle Daniel Flores, no proporcionaron la validación del proyecto expedida por la CAEV para los trabajos de construcción de traga tormentas, el proyecto ejecutivo carece del estudio de mecánica de suelos, el análisis de las propuestas no indica la fecha de la elaboración, el finiquito de obra presenta un error en el numeral de obra y la garantía de vicios ocultos es de fecha previa a la celebración del acta de entrega recepción del contratista fiscalizable.
La auditoría realizada, considerando las evidencias documentales proporcionadas en el periodo de solventación hace prevalecer como obra ejecutada de forma irregular, derivado de ello se observa un presunto daño patrimonial, es decir otro.
De la obra en la calle Acosta Lagunes en la localidad de Monte Blanco, el proyecto ejecutivo carece del estudio de mecánica de suelos, el análisis de las propuestas no cuenta con la fecha en la que se emitió, el finiquito de obra contiene errores aritméticos y la garantía de visos ocultos es de fecha previa a la del acta de entrega recepción del contratista fiscalizable.
En el procedimiento de contratación se detectaron costos elevados en los precios unitarios de los presupuestos base y contratado, encontrándolos fuera de rango del mercado, es decir, una más con probable daño patrimonial.
Los mismos funcionarios, menos uno, una de las mismas constructoras, es decir, los mismos vicios, las mismas prácticas; coloquialmente diríamos que es tan malo el pinto como el colorado, pues la herencia del ayuntamiento anterior, el actual la mantiene vivita y coleando.
¿Cómo podremos llegar así a resultados distintos?
La solventación de las observaciones no es sólo papeleo, es la corrección de los errores cometidos, incluso es probablemente la tapadera del anterior, es la continuidad de la mediocridad.
Exigir el cambio del personal de confianza en las posiciones estratégicas de la administración municipal es nuestro derecho dados los resultados obtenidos, incluso deberían de renunciar por pura ética profesional; de lo contrario nos seguirán dando atole con el dedo y muchas fotografías.
Así que es un ejercicio de tres, la participación ciudadana responsable primero, luego exigir personal en el ayuntamiento capacitado, y por último evaluar sus decisiones; así podemos empezar de nuevo, no esperar tres años más regando el tepache sin que se les diga nada.
Recuerde que por la tesorería municipal pasan cerca de 300 millones de pesos cada administración, es decir, dinero hay, lo que falta es responsabilidad social para servir a la gente, honestidad y honorabilidad de entrada, no como propaganda, somos pocos como para no conocernos, ya veremos.




