Ángeles González Ceballos
Personal médico del Hospital Regional de Xalapa “Luis F. Nachón” y del Centro de Alta Especialidad (CAE) «Dr. Rafael Lucio», se unieron para marchar en contra del desabasto de medicamentos e insumos, principalmente en el área de Pediatría.
En entrevista, la jefa de Pediatría del Hospital Regional de Xalapa, la doctora Ana Patricia Altamirano, sostuvo que el abasto de medicamentos en el nosocomio no ha mejorado.
Incluso, puntualizó que actualmente se mantiene entre 40 y 50 por ciento.
En ese sentido, desmintió las cifras oficiales que presumen el incremento en el porcentaje de medicamentos disponibles.
Explicó que la reducción de claves del cuadro de suministro puede generar la percepción de que existe un mayor abasto.
“Nosotros tenemos un abasto del 40-50 por ciento, no tenemos más. Han reducido las claves y por eso ellos consideran que el abasto subió; si reduces las claves, obviamente va a subir el porcentaje”, expuso.
Comentó que al personal médico se le ha informado que se están reduciendo las claves de medicamentos, aunque hasta el momento no se les ha dado una cifra precisa sobre cuántas se han eliminado.
La trabajadora de la salud negó de manera contundente que las marchas y manifestaciones del personal médico y de enfermería tengan un trasfondo político.
La inconformidad tiene como objetivo mejorar las condiciones de atención de los pacientes y la formación de los médicos.
“No es político. En realidad todos estamos luchando en pro de la salud, en pro de los pacientes, en pro de querer formar médicos con toda la capacidad para actuar en el futuro”, sostuvo.
Aseguró que son numerosos los trabajadores inconformes, pero algunos no participan públicamente por temor a posibles represalias.
“Somos muchos los médicos. Si no están todos es porque muchos tienen miedo. Mucho personal administrativo tiene miedo de represalias”, afirmó.
Tras las declaraciones de la Gobernadora respecto a las manifestaciones, la jefa de Pediatría la invitó para que visite personalmente los hospitales y conozca las condiciones en las que laboran y son atendidos los pacientes.
“Le invito a la Gobernadora a visitar nuestros hospitales. No ha acudido al Hospital Regional de Xalapa, no ha acudido al CAE. Le invitamos para platicar con ella y hacerle ver todo lo que realmente nos hace falta”, expresó.
Dijo que no sabe por qué no ha visitado estos dos hospitales de Xalapa y espera que su ausencia no esté relacionada con las expresiones de inconformidad del personal.
Por otra parte, la doctora Ana Patricia Altamirano aseguró que ante la falta de medicamentos e insumos, los familiares de los pacientes tienen que comprarlos con su dinero h los médicos son quienes deben informar a las familias cuando hay escasez de los medicamentos, además de hacer oficios y justificar las necesidades ante las autoridades correspondientes.
“A nosotros nos piden oficios y nos piden justificarlo para poder hacer la compra cuando ya se sabe que lo necesitamos. Además de hacer todos los procedimientos que se tengan que hacer, oficios y demás, tenemos que hablar con el familiar y decirle que nos hace falta”, relató.
“Que vengan, que venga el doctor Ramos Alor, que venga, platique, ingrese a los hospitales, visite a los hospitales, hable con el paciente, hable con el personal para que vea que no es cierto. Está muy mal”, exigió.
Por otra parte, la médico residente de Pediatría, Andrea, denunció carencias «graves» cuando se trata de medicamentos indispensables para los menores.
Definió que en ocasiones no cuentan ni siquiera con antibióticos que deben ser administrados de manera inmediata a los pacientes pediátricos.
“Venimos a exigir el abasto de medicamentos, sobre todo para los niños”, expresó.
La residente advirtió que la falta de medicamentos puede impedir que los menores reciban atención oportuna y provocar que su estado de salud se agrave.
Aseguró que llevan seis meses en la unidad y el problema de desabasto se ha agudizado durante los últimos tres meses.
Entre las carencias mencionó agujas, catéteres, sondas y puntas para oxígeno, materiales indispensables para la atención de los menores.




