Alejandro Aguirre Guerrero
Al respecto…
La alianza entre Morena y el PT empieza a mostrar algo más que diferencias de procedimiento: una disputa por candidaturas, espacios y respeto político que ya tiene expresiones en Veracruz.
Ramón Díaz Ávila reconoció que hay petistas que quieren competir sin Morena en algunos distritos locales en el 2027. No es una ruptura anunciada; es una advertencia que el dirigente dejó sobre la mesa mientras consulta a su militancia.
En el plano nacional, Alberto Anaya cuestionó la definición de los perfiles de Morena para las gubernaturas del 2027 y puso en duda que pueda concretarse una coalición total. Claudia Sheinbaum rechazó sus señalamientos y defendió las encuestas como método de selección.
Pero detrás de las declaraciones hay una discusión más terrenal: quién decide, quién pone los candidatos, y quién termina cediendo cuando llega la hora de repartir espacios.
En Veracruz, Ramón Díaz también ha señalado el malestar por la incorporación a Morena de cuadros que originalmente fueron postulados por el PT. Para un partido aliado perder perfiles propios no es solamente un asunto de nombres, puede significar perder presencia y capacidad de negociación.
El PT, por ahora, no ha anunciado que irá solo. Está dejando claro que la posibilidad existe.
Y Morena tendrá que decidir cuánto está dispuesto a negociar con un aliado que necesita, pero que también busca demostrar que tiene margen de maniobra propio.
Porque las coaliciones suelen presentarse como acuerdos de principios, pero cuando se acercan las elecciones, también se convierten en una negociación de poder.
La pregunta es si Morena y PT todavía negocian cómo caminar juntos, o si ya comenzaron a calcular cuánto les costaría hacerlo por separado.
Veremos que ocurre, y si de verdad ocurre.
X: @aaguirre_g




