Ángeles González Ceballos
El albergue MAUSI Rescate Animal necesita encontrar un nuevo espacio para resguardar a más de 150 perros y gatos rescatados de situaciones de abandono, maltrato y enfermedad.
Y es que los propietarios del inmueble que actualmente ocupan se los pedirán porque fue puesto a la venta.
Así lo dio a conocer Araceli Jiménez, representante del albergue y organización protectora de animales, quien llamó a los xalapeños para que quien tenga un terreno, una bodega, una casa o alguna construcción adecuada, pueda prestárselos en comodato o el arrendamiento del espacio.
Expuso que actualmente no cuentan con instalaciones propias y durante varios años ha tenido que rentar diferentes inmuebles para continuar con sus labores de rescate y rehabilitación.
“Nos hemos quedado sin el lugar adecuado, sin el lugar de resguardo de mis animales; no tengo dónde llevarlos en este momento”, expresó.
La activista detalló que MAUSI Rescate Animal tiene más de 25 años trabajando en favor de los animales de compañía.
Ellos iniciaron sus actividades en Perote y luego se trasladaron a Xalapa, ya hace más de 13 años.
Actualmente, el albergue se encuentra sobre la carretera Xalapa-Coatepec, a la altura de Río Sordo, donde lleva más de cinco años brindando atención a perros y gatos.
Explicó que MAUSI no funciona únicamente como un centro de adopción, sino también como un espacio de resguardo permanente para aquellos animales que, debido a sus condiciones físicas o médicas, tienen pocas posibilidades de encontrar un hogar.
Detalló que mensualmente necesita alrededor de 28 bultos de alimento para perro, de 25 kilogramos cada uno, así como cinco bultos de alimento para gato, de 20 kilogramos cada uno.
Ante la urgencia de encontrar un nuevo lugar, MAUSI Rescate Animal busca un terreno o inmueble de al menos 800 metros cuadrados que permita instalar corrales, colocar mallas y techos, así como acondicionar espacios seguros y cómodos para los animales.
La zona de interés comprende principalmente las inmediaciones del municipio de Coatepec, aunque también contemplan localidades como El Grande y Pacho Viejo, entre otras cercanas.
Araceli Jiménez también consideró que el maltrato animal continúa siendo un problema grave en Veracruz, pese a la existencia de leyes, reglamentos, fiscalías y dependencias dedicadas a atender las denuncias.
Desde que comenzó su labor en 1999, no ha percibido una disminución significativa de estas conductas y sostuvo que actualmente las redes sociales han hecho más visibles los casos, debido a que algunas personas incluso publican imágenes y videos de agresiones contra los animales.




