Enrique Yasser Pompeyo
Mesa de Redacción
En Coatepec, las buenas noticias deben prevalecer sobre los rumores y las disputas políticas. La rehabilitación de la carretera La Laguna-Pacho Viejo continuará hasta su conclusión total, confirmó el alcalde Jorge Ignacio Luna Hernández, quien salió al paso de las versiones que generaron incertidumbre entre habitantes de ambas comunidades y reiteró que existe el compromiso de entregar una obra que durante casi 20 años fue solicitada por la población.
El anuncio es importante porque no se trata de cualquier intervención, sino de una obra que atiende una necesidad histórica para las familias de Pacho Viejo y La Laguna.
De acuerdo con el presidente municipal, los trabajos comprenden poco más de 3.5 kilómetros, desde la desviación de la carretera Xalapa-Coatepec hasta la antigua estación del ferrocarril, con el reencarpetado de la totalidad del tramo.
Además, el edil informó que se tiene prevista la llegada de nueva maquinaria para reanudar las labores de fresado y continuar con la ejecución del proyecto. También se trabaja en un dictamen estructural sobre el puente que conecta a las comunidades, cuyos resultados serán compartidos con los vecinos, junto con los detalles del proyecto ejecutivo y sus alcances.
Es decir, hay una ruta de trabajo, compromisos y acciones concretas. La salida temporal de la maquinaria, que provocó especulaciones entre algunos habitantes, no significa la cancelación de la obra. Luna Hernández fue enfático al señalar que los trabajos seguirán hasta su culminación.
UNA OBRA HISTÓRICA QUE MERECE RECONOCERSE
Hay que poner las cosas en perspectiva. Existen solicitudes ciudadanas que datan de hace aproximadamente 18 años para concretar la rehabilitación de esta carretera. Es una demanda que atravesó distintas administraciones sin encontrar una solución definitiva y que ahora comienza a materializarse.
El edil reconoció el respaldo de la gobernadora Rocío Nahle García y del Gobierno del Estado, que impulsa una inversión cercana a los 20 millones de pesos para hacer realidad el proyecto.
Luna Hernández explicó que esta intervención no estaba contemplada originalmente en el paquete de obras del ejercicio 2026, pero que la necesidad de las comunidades permitió gestionar su ejecución. Este dato ayuda a dimensionar la relevancia de la inversión, pues se trata de recursos destinados a resolver una problemática que durante años afectó a los habitantes.
Por eso, más allá de las diferencias políticas, lo importante es que la carretera se rehabilite, que los trabajos avancen conforme a lo previsto y que las familias cuenten con información clara sobre cada etapa. La ciudadanía tiene todo el derecho de exigir resultados, conocer los alcances de las obras y plantear sus inquietudes. La mejor respuesta de las autoridades es precisamente mantener el diálogo abierto y cumplir los compromisos.
LA GUERRA SUCIA EN REDES, EL OTRO FRENTE
Sin embargo, junto con las buenas noticias sobre la continuidad de la carretera, hay otro asunto que merece atención: la circulación de información falsa y los intentos de convertir una situación administrativa en un conflicto político.
El alcalde denunció la difusión de una supuesta nota periodística que le atribuía amenazas contra los pobladores, asegurando que la obra no se realizaría si había manifestaciones. Luna Hernández rechazó categóricamente esa versión y sostuvo que nunca ha sido su intención condicionar la rehabilitación de la carretera a la conducta de los ciudadanos.
El episodio exhibe un problema cada vez más frecuente en la vida pública: la desinformación que circula en redes sociales y que, mediante encabezados engañosos, imágenes manipuladas o contenidos fuera de contexto, busca generar indignación antes de que la gente pueda conocer los hechos completos.
En este caso, la respuesta del Ayuntamiento fue acudir directamente a las comunidades, dialogar con sus representantes y explicar los alcances de los trabajos. El presidente municipal sostuvo reuniones con vecinos durante el fin de semana y que se estableció un canal de comunicación con el Gobierno del Estado para mantener informada a la población.
Esa es la vía que debe privilegiarse. Cuando existen dudas sobre una obra pública, lo responsable es aclararlas con documentos, fechas, compromisos y explicaciones directas.
EL FANTASMA ELECTORAL DE 2027
Tampoco puede ignorarse el contexto político. A medida que se aproxima el proceso electoral de 2027, es previsible que aumenten los intentos de posicionamiento, las críticas partidistas y las estrategias de confrontación.
En ese escenario, los gobiernos municipales pueden convertirse en blanco de campañas de desprestigio que aprovechen cualquier inconformidad o retraso para construir una narrativa negativa.
Luna Hernández consideró que detrás de algunas versiones difundidas existe una intención de golpeteo mediático y de deslegitimar a la administración municipal.
Si bien cualquier señalamiento debe analizarse con pruebas y sin atribuir responsabilidades sin fundamento, su señalamiento pone sobre la mesa una cuestión válida: la competencia política no debería estar por encima del derecho de la ciudadanía a recibir información veraz.
La crítica es necesaria en una democracia. Los ciudadanos tienen derecho a cuestionar, exigir y evaluar a sus gobernantes. Pero una cosa es la crítica sustentada y otra muy distinta es presentar como hechos declaraciones que las autoridades no realizaron.
DIÁLOGO, RESULTADOS Y TRANSPARENCIA
El caso de La Laguna-Pacho Viejo deja una lección importante para Coatepec: la mejor manera de desactivar los rumores es mantener informada a la gente y demostrar con hechos que los compromisos siguen en pie.
Por lo pronto, el mensaje central es positivo: la carretera no está cancelada, la rehabilitación continuará y existe el compromiso de concluir los poco más de 3.5 kilómetros previstos. Una demanda de casi dos décadas comienza a recibir respuesta, con el respaldo estatal y la participación de las autoridades municipales.
Coatepec necesita obras terminadas, comunidades informadas y un gobierno que mantenga las puertas abiertas al diálogo. También necesita que el debate político se desarrolle con responsabilidad y que las diferencias no se conviertan en pretexto para sembrar desconfianza.
Al final, cuando se trata de mejorar la calidad de vida de las familias, la carretera debe estar por encima de la grilla y los resultados deben pesar más que la desinformación.
Esa es la exigencia ciudadana y también la mejor oportunidad para que las autoridades demuestren, con hechos, que el compromiso con Coatepec está por encima de cualquier disputa electoral.




