Vicente Luna Hernández

Es la hora que el Estado actué ante los tristemente famosos “Bloques Negros” que se aparecen en toda protesta social, está claro que la intención de estos grupos de choque es única y exclusivamente deslegitimar toda protesta social, el robo, saqueo y violencia son sus cartas de presentación y atentan contra la convivencia social y la integridad física de ciudadanos y los integrantes de los cuerpos de seguridad pública, ¿quién financia a los famosos “Bloques Negros” sin consecuencia legal alguna? ¿Acaso será la “Derecha y ultra derecha” nacional e internacional? ¿En serio se desconoce la identidad de sus integrantes? ¿Dónde queda la fuerza del Estado para impedir el libertinaje que presumen estos grupos?

La realidad es que estos hechos de violencia contra establecimientos comerciales y edificios gubernamentales han sido parte de la protesta social nacional sin consecuencias legales contra los que rompen la gobernabilidad y paz social, manos del ámbito político e incluso del crimen organizado se involucran para defender, cuidar sus intereses e incluso deslegitimar protestas sociales que tengan razones validas para salir a las calles.

Que nadie se confunda y trate de defender lo indefendible, la libertad social nada tiene que ver con el libertinaje que lastima más a un sector de la población que se ve obligada a manifestar de manera pacífica y pública una inconformidad social para demandar mejores servicios públicos o manifestar su rechazo a políticas públicas del gobierno en turno.

La protesta social es un reclamo al poder sea del color partidista que sea, el ciudadano tiene la libertad de protestar y el Estado tiene la obligación de castigar a quienes con ese pretexto caigan en un libertinaje que solo causa perdidas materiales y daños en propiedad ajena.

El Diccionario de la Lengua Española señala:

“El libertinaje es el desenfreno en la conducta, las palabras o las obras. Consiste en un abuso de la libertad personal donde se actúa sin límites morales, legales ni empatía, ignorando los derechos ajenos y negándose a asumir las consecuencias de los propios actos”.

“Libertad: Faculta a elegir y actuar respetando un marco ético, las normas de convivencia y los derechos de los demás. Implica hacerse responsable de las consecuencias”.

Está claro donde termina la Libertad y donde inicia el Libertinaje, sin embargo, algo sucede de manera histórica en el país, sea quien sea la autoridad responsable existe un temor de la aplicación de la ley a quienes de manera cínica y descarada causan destrozos materiales, roban y saquean comercios, causan daño físico a los miembros de la seguridad pública e incluso agreden a quienes de manera pacifica participan en esas marchas de protesta, ¿cuál es el “miedo” de la autoridad? ¿Libertad o Libertinaje? ¿Qué quiere el pueblo bueno y sabio?

Las protestas en Guadalajara son legítimas en su razón de ser, sus demandas deben ser atendidas por el gobierno, las demandas de los trabajadores del sector salud son tan legítimas como las primeras, sin embargo, hay una diferencia importante, los trabajadores del sector salud, no han permitido que los delincuentes disfrazados de luchadores sociales – cubiertos sus rostros y con martillos – sean los “protagonistas” de una legitima lucha social, ¿por qué en Guadalajara hicieron lo que quisieron esos grupos de choque?

Nadie gana con el caos social, se equivocan quienes le apuestan a la ingobernabilidad social para obtener ganancias políticas, más temprano que tarde quienes impulsan con recursos públicos – posiblemente – estos grupos de delincuentes con rostros cubiertos, serán víctimas de sus propias perversidades políticas.

Bienvenida la protesta social en defensa de los derechos humanos, bienvenida la organización ciudadana para exhibir la corrupción y excesos en el ejercicio del poder político, bienvenida la resistencia civil ante los abusos de cualquier gobierno, para ellos la solidaridad social, bienvenida la libertad, que nadie se confunda, se rechaza el Libertinaje, el saqueo, el robo, la violencia y ese afán de romper el orden institucional sin consecuencia legal alguna, ¿quién responderá por los negocios dañados en su estructura? ¿Quién responderá por el robo a los negocios? ¿Quién responderá por los daños a los edificios públicos? ¿Qué responsabilidad tiene el gobierno y que responsabilidad tiene el pueblo “bueno y sabio”?

En ningún momento hay que minimizar la inconformidad social por “pequeña” que parezca, ante el proceso electoral que está en marcha son muchos los intereses políticos que intervienen para buscar “ganancias” electorales, lamentablemente ningún partido está libre de culpa y de sospechas, los ejemplos están a la vista, se busca magnífica las protestas en Estados gobernados por la oposición al gobierno federal y minimizar en los Estados color guinda, ¿dónde hemos visto estás historias? ¿En serio los que tienen todo el poder no son iguales a los de antes?

P.D.- Con el ánimo que la sociedad en su conjunto señale, exhiba y “castigue” a quienes no cumplen con su responsabilidad como gobierno sean del color que sean…Escribiré otro día.