Vicente Luna Hernández

Para las amistades que se han ido y recuerdo con respeto y aprecio.

Hoy en mi ventana brilla el sol
Y el corazón
Se pone triste contemplando la ciudad
Porque te vas
Como cada noche desperté
Pensando en ti
Y en mi reloj todas las horas vi pasar
Porque te vas
Todas las promesas de mi amor se irán contigo
Me olvidarás
Me olvidarás
Junto a la estación hoy lloraré igual que un niño
Porque te vas
Porque te vas…

Éxito de Jeanette

¿Por qué se ha ido el diálogo respetuoso en la política nacional? ¿ Por qué es la vulgaridad y la ofensa verbal la “ mano extendida“ para mantener un diálogo? ¿Por qué no hay sanciones ni escarnio social para quienes hacen de la “pobreza” verbal su carta de presentación? ¿Por qué se les “permite tanto” cuando ellos al país “dan tan poco”? ¿Acaso el pueblo “se pasa de bueno”?

Los ciudadanos somos testigos de la ausencia de las 3D en la política nacional: Disposición, Dialogo y Decencia, tal parece que de lo que se trata es de “descubrir” quien – hombre o mujer – es el representante popular más corriente, vulgar y prosaico, se trata de exhibir la “pobreza” de argumentos para sostener un diálogo y convencer al diferente, lamentablemente es un grotesco espectáculo protagonizado por políticos de todos los partidos y existe una complicidad de sus dirigencias nacionales y estatales, ¿por qué?

Lo cierto es – tal parece – que ante la falta de capacidad jurídica o política, las y los servidores públicos buscan hacerse notar a través de un chascarrillo “corriente”, de una ofensa lanzada al contrario buscando atraer los reflectores de la opinión pública en pleno proceso electoral federal, ¿qué debe hacer el pueblo bueno y sabio? Meter a esas mujeres y hombres en un saco y tirarlos al basurero de la historia y exigir en toda plaza pública la dignificación de la política con todo lo que eso implica.

Es la hora que el pueblo deje de magnificar, enaltecer, exaltar, sobre proteger, reverenciar al representante popular sin más mérito que presumir un cargo del poder ejecutivo, legislativo o judicial, no se trata de ofenderlos ni de minimizarlos, se trata de tratarlos con respeto como se trata al bolero, al vigilante o a la señora que vende comida en un recinto legislativo o alrededores de un palacio municipal pero al mismo tiempo exigirles que se conduzcan con el respeto que también merece el ciudadano.

Es la hora que aquellos que buscan la reelección legislativa “descubran” el rechazo popular que provoca la vulgaridad con la que se conducen en su desempeño, es la hora que las 3D sean parte una vez más de la dignificación de la política en su máxima expresión, ¿de que sirven los títulos profesionales cuando no se tienen valores morales?

Cuando acudo a una sesión al Congreso del Estado, soy testigo del trato zalamero que cierto personal administrativo o visitantes le dan sin rubor alguno a la Diputada o Diputado, pero no veo ese mismo trato con el señor que vende dulces o el bolero amable, ¿por qué no se les da mismo trato? Es tiempo de cambiar la manera de ver y tratar al representante popular, el respeto debe ser una vía de doble carril, una vía de ida y vuelta, el respeto al representante popular y el respeto del representante popular al ciudadano, ¿por qué en la práctica debe ser diferente?

Más allá de los títulos profesionales, de la experiencia parlamentaria, del cargo popular, los representantes populares le deben respeto absoluto al ciudadano, respeto en el trato que otorgan y respeto en el desempeño de sus responsabilidades, los privilegios que tienen en el desempeño de su cargo bien vale la pena, ¿ por qué el pueblo debe acostumbrarse a un “trato amable y respetuoso” solo en época electoral?

Es la hora que se les exija a los representantes populares que se conduzcan con decencia y que lleven a la práctica su vulgaridad verbal en su vida privada, algún costo social y político deben tener aquellas y aquellos que han hecho de la vulgaridad verbal un elevador para subir pisos en su carrera política sin consecuenciaalguna, ¿acaso un empleado se puede comportar de igual manera sin tener una consecuencia laboral? ¿Por qué un representante popular actúa de manera irresponsable y tiene su pago puntual?

La pregunta es: ¿”disposición” por qué te vas? “Diálogo” por qué te vas? ¿”Decencia” por qué te vas? ¿Por qué los ciudadanos deben aceptar un espectáculo grotesco, vulgar y corriente en vez de un debate de ideas, propuestas, discusión basado en el respeto mutuo? ¿En serio se les debe tratar con tanta “amabilidad” y con tanto “respeto” a un o a una representante popular que no son dignos del cargo que ostentan?

Es una realidad que las dirigencias partidistas deben hacer algo al respecto, no deben ser cómplices de esos corrientes personajes que impulsaron al poder político, tal vez sean “ricos” en cosas materiales pero son extremadamente “pobres” en “Disposición, Dialogo y Decencia” en el desempeño de su cargo popular, ¿qué dirá este próximo 6 de junio el pueblo bueno y sabio?

P.D.- Con el ánimo que la zalamería y lambisconería con la que algunos tratan al representante popular no les impida ver lo corriente y vulgares que son algunos de ellos…Escribiré otro día.