Vicente Luna Hernández
¿Y todo para qué?
¿Y todo para qué?
¿Para qué tanto amor?
¿Para qué ilusionaste
Para qué enamoraste mi corazón?
¿Y todo para qué?
¿Y todo para qué?
Si al final yo perdí
Pero no me arrepiento
Si en cada momento me hiciste feliz
Éxito del grupo Intocable
La realidad es triste pero la sociedad en general no dimensiona la pérdida de legitimidad de una de las Instituciones del Estado con mayor credibilidad, responsable del fortalecimiento de nuestra Democracia electoral y garante del ejercicio de los derechos político electorales de las y los ciudadanos, los escándalos de corrupción han lastimado los principios rectores del INE:
“Legalidad, Certeza, imparcialidad, objetividad, independencia y máxima publicidad” deambulan como fantasmas por los pasillos de la sede oficial y parece, parece que también en los edificios de los Institutos electorales en algunos Estados.
El INE era parte del orgullo nacional, contar con un organismo electoral que no solo organizara las elecciones sino que también respondiera única y exclusivamente a los intereses de los ciudadanos, donde el respeto al voto popular contribuyera a la estabilidad social del país se presumía en México y más allá de nuestras fronteras, ¿y todo para que?
La realidad es que en toda institución que maneja dinero público la vigilancia ciudadana debe ser permanente, no se trata de quien esté al frente o quienes integren el Consejo General, no se trata si es un hombre o una mujer, la tentación de caer en las garras de la corrupción existe y pare ello los controles de vigilancia al interior de la Institución deben contar al igual que los consejeros, con absoluta autonomía e independencia, son muchos años invertidos y muchos los recursos públicos para dotar al Estado de un órgano que garantice el respeto a la voluntad popular, tanto tiempo y tanto dinero…¿y todo para qué?
En el imaginario popular corre la versión que las mujeres son más honestas que los hombres e incluso el “único” político en el país con “autoridad moral” avaló en su momento la llegada de una mujer a la presidencia del INE y con toda esa “autoridad moral” antes de “bendecirla” hinchando su pecho – durante su conferencia mañanera del 31 de marzo de 2023 – señaló:
“Tiene profesionalismo, es honesta, incapaz de actuar como el presidente que está saliendo – Lorenzo Córdova – es una mujer íntegra” y con la incongruencia en que solía caer, también dijo “que no conocía personalmente” a Guadalupe Taddei Zavala, ese “detalle” no fue impedimento para que sin ir a una florería cerca de Palacio Nacional, llenara de flores a quien no conocía, ¿y todo para qué?
Seria saludable para la democracia en nuestro país que contar con una institución electoral independiente y con la mayor credibilidad fuera una exigencia social como demandar más y mejores programas sociales, dirán que es una exageración, sin embargo, ¿quién quiere “regresar” a los tiempos en que el poder presidencial tenia el control de los procesos electorales? ¿Quién quiere regresar a la protesta social y todo lo que ello implica por no confiar en la institución electoral responsable? Si algunos de quienes me leen responden que solo lo desean, aquellos que hoy detentan el poder presidencial, puede que – lamentablemente – …tengan razón.
Lo cierto es que en el 2000, 2012 y 2018 el partido en el poder presidencial – con la fuerza de los votos – tuvo que entregar la banda tricolor al presidente electo a pesar de no ser de su propio partido, no hubo bloqueos carreteros ni se paralizó el país con protestas sociales, el INE garantizó el respeto a la voluntad popular y se evitó un conflicto posterior electoral que fue característica cuando el gobierno tenia el control de la Institución electoral responsable de los comicios, en la consolidación del INE mucho se avanzó ¿y todo para qué?
Hoy el partido Morena busca deslindarse de la llegada del apellido Taddei a la presidencia del INE y al igual que su líder moral ayer, hoy con una sonrisa burlona grita…“yo ni la conozco” pero seguro se va a esmerar en conocer a la mujer que pronto llegará…¿y todo para qué?
Lo cierto es que el partido Morena tiene el control del INE y debe hacerse responsable de la reforma – artículo 45 de la Ley de Instituciones y Procedimientos Electorales – que impulsó para darle mayor poder a quien también “impulsó” a la presidencia del organismo, pero también es cierto que Morena es responsable de su llegada pero Taddei es responsable de su salida.
El debate debe ser intenso en la Cámara de Diputados durante el proceso de elección de la nueva presidenta del Consejo General, no se trata de descalificar trayectorias o prestigios personales, se trata de atender un reclamo social, el INE debe recuperar su prestigio y su credibilidad ante la opinión nacional, los hechos que han lastimado a la institución deben ser investigados y castigados con fundamentos legales, no se trata de renunciar a los cargos directivos e irse a casa – los presuntos responsables – como si eso fuera suficiente para “limpiar la casa”, la que llegue y los que se quedaron – en el iNE – deben estar consientes lo que les puede pasar si “traicionan la confianza dl pueblo”, no solo deben tener temor al escarnio social sino también a un Estado de Derecho que exige el pueblo de México…sino ¿y todo para qué?
P.D.- Con el ánimo que no por “mirar” posibles hechos de corrupción del pasado se pretenda “minimizar” los hechos de corrupción del presente…Escribiré otro día.




