Familia Yunes

Elena Córdova
Luna Nueva

Muchos de ustedes, los que tienen y usan redes sociales con frecuencia, seguramente han visto los llamados “memes” en internet –éstos son algo así como imágenes trucadas, algunas con textos con la intención de expresar desde una idea hasta una inconformidad, y el cual es replicado hasta volverse muy popular, utilizando el lenguaje virtual o de los cibernautas, es decir “se viraliza”. En ellos se pueden observar los que hacen alusión a cómo fue la infancia de muchos adultos de ahora: hay memes que dicen que tu Mamá te daba con la chancla y ahora, gracias a eso, son hombres y mujeres de bien; otros hablan de la infancia cuando no había internet y aseguran que era más divertida. Los más frecuentes expresan las palabras que utilizaban nuestros padres para corregirnos y darnos consejos, y así, muchos por el estilo. En lo personal, éstos me recuerdan mucho a mi entorno familiar. De cómo era mi infancia y el cuidado y protección de mis padres.
El tema viene el caso, porque, al provenir de un entorno familiar tradicional y además de provincia, cada vez me sorprende más el estado que presentan actualmente las familias en Veracruz. Y citando a estos dos ejemplos que mencioné arriba, la gente adulta atribuye este hecho a que el papel de guía, orientador y ejemplo de lo que debe ser una familia como tal, para los niños y jóvenes, es sustituida por el internet, los videojuegos, la televisión, la música subliminal, y en el exterior, por las buenas o malas compañías, las amistades que tienen sus hijos.
En mi opinión, no comparto del todo, sería tanto como decir que los medios de comunicación son malos. Por lo que creo que tal vez, en este caso, sea un tema de supervisión, de lo que ven, leen y tiene como amigos muchos de los hijos de familia. Un ejemplo válido de estas consecuencias, es lo que sucede actualmente con un caso que ha traspasado fronteras y tiene que ver con un grupo de jóvenes a los que han llamado los “porkis”. En eso sí coincido. La familia debe ser la fortaleza, el medio que nos forme inicialmente y siempre, que todo lo bueno que vimos y aprendimos de nuestros padres nos guíe cuando tengamos que salir, por razones de estudio, de trabajo, seamos ese reflejo de la buena educación, principios y valores que nos inculcaron nuestros padres. Así debe de ser.
En una colaboración anterior, cité, lo cual reafirmo ahora, que los ciudadanos ya vieron lo suficiente para tomar una determinación y dar sentido a su voto. El ciudadano, no tengo la menor duda, votará por el candidato que mejores propuestas y compromisos posibles de cumplir haya hecho, pero también agregará, y esto será definitivo, va a elegir a un gobernador con el cual se identifique como padre, madre y jefe de familia. Un hombre o mujer que no sólo dice, sino que pregona con sus acciones, lo sostiene con su transparente trayectoria académica y familiar, con el ejemplo de dedicación y amor familiar como lo es Héctor Yunes, quien reconoce que “La familia es el pilar de la sociedad, donde desde muy pequeños nos enseñan los valores. Soy un hombre afortunado, ahí aprendí el respeto a la familia, la honestidad y la confianza. Mi familia es la fuerza e inspiración para construir . A mí, al igual que a ti, me preocupa que podamos vivir en un lugar con paz, con tranquilidad, pero sobre todo con oportunidades”.
Aquí podemos ver, que Héctor Yunes, sabe y reconoce que las familias veracruzanas se encuentran en dificultades, pero también en constante transformación, no sólo por el aspecto cultural, que enfrentan retos derivados de las crisis económicas y sociales. Y que, en ello, tiene mucho que ver la falta de valores, como el respeto y la tolerancia. Sé que al igual que yo, cuando nuestro origen familiar tiene raíces y enseñanzas de vida, no dudaremos en ofrecer nuestro apoyo, nuestra confianza en un gobernante que será capaz de entender que la familia es la base de nuestra sociedad y que se deben tener en cuenta estos retos para asumirlos con responsabilidad y firmeza, fortaleciendo los lazos de amor y protección entre padres e hijos.