Rodrigo Montoya Rivera
Ideas

Era aún candidato presidencial el veracruzano Adolfo Ruiz Cortines cuando pronunció en uno de sus discursos de campaña que de llegar a la presidencia de la república otorgaría el derecho al voto a las mujeres mexicanas. Fue el 17 de octubre de 1953 cuando ya como Presidente, promulgó las reformas que daban a las féminas el derecho a votar en el ámbito federal.
Adolfo Ruiz Cortines: “La mujer está demostrando, una concepción clara de la responsabilidad que asume en su plena función ciudadana”. En el año de 1955 se registraron 365 candidatos a diferentes cargos de los cuales apenas 20 fueron mujeres. Al finalizar esa jornada electoral, 4 de ellas resultaron electas como legisladoras de la Cámara Baja: Marcelina Galindo, Guadalupe Ursúa, Remedios Ezeta y Margarita García Flores. 
De ahí en adelante, es indudable que las mujeres a partir de su tenacidad y perseverancia han ido ganando espacios dentro de la vida pública, ya sea en cargos relevantes de gran trascendencia gubernamental o puestos de elección popular donde el electorado las elige por sus dotes y oferta política.
Así mismo los jóvenes han ido ganando espacio dentro de las contiendas electorales en los diferentes institutos políticos que los abanderan. En nuestro país, para ser Diputado por ejemplo según lo marca el artículo 55 se necesita tener 21 años cumplidos al día de la elección, para Senador 25 y para Presidente de la República 35 conforme al artículo 82 de la constitución política mexicana.
Con las reformas actuales, se prevé que las candidaturas sean en un 50% para mujeres y en otro 50% para varones. El debate radica en lo siguiente; si bien es cierto que gracias a los movimientos civiles la mujer obtuvo el voto y el derecho a ser votada, ¿Qué opinará la mayoría de la ciudadanía? ¿Capacidad o equidad? Y es que los cargos de elección popular deben ser obtenidos a partir de la capacidad tanto de hombres y mujeres para poder desenvolverlos de forma correcta. Existirán ocasiones en las que la mujer esté mejor preparada para ocupar cierto cargo y viceversa, ¿Qué se debe aplicar en esos casos?
Tanto jóvenes como mujeres deben tener los conocimientos necesarios para tener oportunidad a que sus nombres aparezcan en las boletas. Y qué decir de los hombres, de igual manera su capacidad y conocimiento debe ser su carta de presentación como oferta política.
Sin lugar a dudas es un debate interesante el que se formula con el tema de los espacios y las oportunidades para jóvenes y mujeres al interior de los institutos políticos. Y es que por ejemplo en Veracruz tenemos el caso de muchas mujeres que no se vieron respaldadas al interior del hoy fragmentado Acción Nacional y han decidido por otras alternativas políticas; ahí tenemos el caso de la ex candidata Consuelo Thomas que ahora es funcionaria de la Secretaría de Gobierno en Veracruz o de Flor Ruiz quien ahora se desempeña en el jurídico del PRI o las hermanas Fabiola y Regina Vázquez que han encontrado espacios en el Gobierno del Estado y la Cámara Baja de Diputados o la directora de Espacios Educativos Xochitl Tress. Todas ellas con alguna relación en su momento hacia el Partido Acción Nacional, instituto que en su momento estuvo en contra de dar el derecho al voto femenino, como alguna vez se pronunciara el Diputado panista Aquiles Elorduy quien dijo temer que las actividades políticas de la mujer fueran a interferir con las labores del hogar.
Es cosa de percepciones, tanto hombres y mujeres jóvenes y adultos son capaces. Pero siempre el más apto sin importar las condiciones mencionadas anteriormente deberá ser el que conduzca los destinos de los que aspira sean sus representados.

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