Jorge Viveros *
Como escribir sin andar escribiendo
¿Existen?, ¿son guardias rurales o policías comunitarias?, ¿son financiadas por ganaderos, empresarios o gobiernos?, ¿están fuera de la ley?, lo cierto es que la situación de inseguridad en Veracruz como en todo el país, es tierra fértil tanto para el rumor como para la eventual aparición de nuevos grupos de autodefensa o sus similares y más oscuras hermanas paramilitares.
Según algunos documentos existen en el país cerca de 100 municipios de 13 entidades en los que se ha reportado la existencia de grupos de autodefensa. Tan solo en Guerrero, los ha habido en 46 municipios; en Michoacán operan prácticamente en todo el Estado; hay reportes también en Hidalgo, Tlaxcala, Puebla, Sonora, Edomex, Oaxaca y por supuesto Chiapas (imposible no observar que casualmente muchos de estos estados colindan con Veracruz).

Con ganas de creerle al Sr. Secretario de Gobierno, Lic. Erick Lagos Galindo, cuando dice que no existen en la actualidad grupos de autodefensa en Veracruz, pero suponiendo, como todo hace suponer, que la situación de inseguridad que se vive en la Entidad no tiene para cuándo mejorar, ¿por qué no esperar que eventualmente surjan uno o varios de estos grupos? Lo cual se observa cuando se dan al menos estos dos factores: 1) la imposibilidad del Estado para brindar seguridad a su población y 2) un grupo de ciudadanos medianamente cohesionados por el miedo y coordinados, con el fin de proteger a sus familias y bienes (sin olvidar el siempre presente componente de la ambición política). 
Siguiendo este razonamiento, valdría la pena analizar y recordar que la única estrategia que aparentemente ha funcionado en Michoacán (el estado más fallido) para que los niveles de inseguridad disminuyan fue la incorporación semiorganizada de la población civil, situación que no debe haber pasado inadvertida para las ciudadanías de Hidalgo, Tlaxcala, Sonora, Puebla, Edomex, Oaxaca, Chiapas, Nuevo León, Sinaloa, Guerrero, Tamaulipas, Tabasco, Mérida, Quinta Roo, Distrito Federal, etc., etc.,… ¡ah! y Veracruz. 
Por lo que ante iguales o peores niveles de inseguridad los Gobiernos Federales y Estatales no deben esperar cruzados de brazos el surgimiento de estos grupos que, como la historia enseña puede terminar dañando seriamente la soberanía del pacto nacional más que el mismo crimen organizado.
Debido a lo anterior y a que tanto Ejército como Marina, Policía Federal, Estatal y Local, PGR, Cisen y otros organismos de seguridad gubernamental están; o muy corrompidos o trabajando casi al límite de sus capacidades, sin que esto refleje una disminución significativa en los delitos de alto (y bajo) impacto en muchos estados de la República Mexicana, se pueden y deben explorar nuevas rutas, nuevas estrategias con nuevas reglas que permitan la valiosa colaboración de los ciudadanos tanto en el tema de la obtención de información como en la operación (para quien así lo decida) una de estas puede ser la promulgación en la Cámara de Diputados de la ley orgánica de la Guardia Nacional, dejando al ejecutivo federal su manejo con la salvedad de la aprobación de la Cámara de Senadores permitiendo dar orden y cauce a estos “levantamientos civiles armados”, lo cual estaría perfectamente justificadopor los siguientes artículos de la Constitución:
ARTÍCULO 31.Son obligaciones de los mexicanos:
III. Alistarse y servir en la Guardia Nacional, conforme a la ley orgánica respectiva, para asegurar y defender la independencia, el territorio, el honor, los derechos e intereses de la Patria, así como la tranquilidad y el orden interior;
ARTÍCULO 35. Son derechos del ciudadano:
IV. Tomar las armas en el Ejército o Guardia Nacional, para la defensa de la República y de sus instituciones, en los términos que prescriben las leyes;
ARTÍCULO 36. Son obligaciones del ciudadano de la República:
II. Alistarse en la Guardia Nacional.
Si bien en la historia reciente ningún grupo fuera de la ley ha prevalecido sobre un gobierno (ni aun en democracias incipientes como el de República del Congo), esta idea de incorporación civil armada, impensable hace unos diez años, debe ser analizada en el contexto actual y sopesada con o en lugar de la creación de más y mejores guardias rurales, tema que ocupara un siguiente artículo. 
* Diplomado en Seguridad Nacional por el Instituto de Relaciones Internacionales de Cuba.
Diplomado en Políticas de Seguridad y Defensa en la Universidad Complutense de Madrid.
Diplomado en Geopolítica y Globalización en la Universidad Militar de Colombia.
Diplomado en Resolución de Conflictos en el Centro Universitario Francisco de Vitoria de España.
Estudios sobre la inseguridad y las Maras en la Universidad Rafael Landívar de Guatemala