Mónica Camarena Crespo
Parque Juárez

La última evaluación para saber el nivel de aprobación del Presidente y los Gobernadores dan cuenta de una baja severa y la preocupación automática por lo que dichos números significan a nivel político-electoral.
Pero algunos aducen que los porcentajes se esperaban así, pues desde hace ya 3 sexenios, los niveles de aprobación en lo que respecta a la figura presidencial ha tenido una tendencia a la baja cada vez más pronunciada.
Aunque para muchos sigue siendo altamente polémico, el último buen nivel de aceptación lo tuvo el ex presidente Carlos Salinas de Gortari, quien llego a alcanzar más del 80 por ciento. Ernesto Zedillo no pudo lograr ni el 70, Vicente Fox ya no alcanzo el 60 y Felipe Calderón de acuerdo a Mitofsky, lo más que alcanzo fue un 51 por ciento.
La última evaluación de Peña no es buena (GEA-ISA) le dio un 37 por ciento, pero de acuerdo a la tendencia que han seguido dichas cifras en los últimos sexenios, podría decirse que de acuerdo a sus proyecciones esta aumentaría conforme avance el sexenio.
Sin embargo, los Gobernadores de todos los partidos de igual forma fueron evaluados; los porcentajes se mantienen limitados a la opinión pública, pero están en los escritorios importantes del gobierno federal.
La elección de 2015 es altamente importante y en ello puede incidir, la mala o buena imagen de un Gobernador, para poder o no, operar debidamente de acuerdo a los intereses de los Pinos.
Se sabe que hay Gobernadores del PRI que no alcanzaron ni el 3 por ciento de aceptación, ello ya prendió los focos rojos, lo que podría provocar la requisa de la operación política en la elección federal.
De los temas más importantes para Peña y su equipo, es la conformación de la Cámara de Diputados, con la cual buscan trabajar hombro a hombro y poder continuar con las reformas que todavía les hacen falta.
La imagen de Peña esta más cuidada, la estrategia es a gran nivel; sin embargo, los que operan de manera exitosa el alza en los porcentajes de aceptación en la siguiente evaluación del Presidente no les importa lo que pase con los Gobernadores del PRI. Ellos solos, en sus estados, escogen y seleccionan a quienes les puedan allegar de un mejor nivel de imagen a nivel local y algunos ilusos, hasta le invierten grandes cantidades a nivel nacional.
Desde lejos ven difícil que algunos Gobernadores salgan de su menos 3 de aprobación, por lo que ya tienen listo el plan B, de mover los hilos electores desde el centro y utilizar a algunos Gobernadores solo como meros mensajeros de la estrategia peñista para lograr una mayoría tricolor en la próxima legislatura.
Y es que en este México, con el regreso del PRI a los Pinos, se le permite al Presidente tener una baja en la aceptación popular, pero a los Gobernadores de su mismo partido no. Esa reprobación de la gente a quien representan o intentan, les arrebata también la legitimidad de sus gobierno locales y ello, desde arriba no será perdonado.
Los Gobernadores reprobados podrían tener un destino todavía desconocido, incluso por ellos mismos.

Ágora
Literalmente el cielo nos agarro a pedradas el pasado domingo, el gran mensaje es que cualquier desastre climático puede suceder cuando menos lo esperamos, hay que redoblar precauciones y estar informados.
@monicamarena