Gabriel Arellano López

Escenario

A un año prácticamente de las elecciones intermedias que, sin duda, servirán de termómetro a su gobierno, el presidente Enrique Peña Nieto enfrenta el apremio social que urge a ver y sentir los beneficios de las reformas estructurales que ha impulsado.
El mexiquense ganó hace un par de años la Presidencia de la República en forma contundente, pero el ejercicio del poder le ha significado un desgaste importante. Hoy lo peor a lo que se enfrenta es a una descendente popularidad y mermada credibilidad.
El laureado cineasta mexicano Alfonso Cuarón se ha asumido ahora como la encarnación de la inquietud prevaleciente en algunos sectores de la sociedad y este lunes publicó una carta en varios periódicos cuestionando la reforma energética.
«De la reforma aprobada derivan contratos multimillonarios. En un país con un Estado de Derecho tan endeble (y muchas veces inexistente) como el nuestro, ¿cómo podrán evitarse fenómenos de corrupción a gran escala?», se pregunta el autor de Gravity.
El texto de Cuarón lo subió también a internet, donde se lee en inglés, italiano, portugués, alemán y francés. Le lanza 10 interrogantes directas al Primer Mandatario. Dice dirigirse al político no tanto como un experto sino como un ciudadano preocupado por el destino de su país y se pregunta –al igual que millones de mexicanos- cuándo bajarán los precios del gas, la gasolina y la energía eléctrica.
Cuarón apareció la semana anterior en la lista de la revista Time como una de las 100 personas más influyentes del mundo. Su irrupción de ahora nada le abona a favor a Peña Nieto, quien, por si fuera poco, arrastra señales de un poder centralizador y concentrador que, incluso, le estaría alejando de grupos políticos locales en el interior del país.
Hace pocos días, el consejero nacional de la COPARMEX, Augusto Zamora Lara, declaró que este año no se ha registrado el crecimiento económico que esperaba la iniciativa privada. Precisó que lo anterior deriva de la reforma fiscal, además de que no hay inversión oficial importante en obras.
Falta empleo y están desesperados los contribuyentes de toda clase de empresas que no cuentan con los instrumentos para cumplir ante el SAT, afirmó Zamora Lara.
Ayer, en la Ciudad de México, fue presentado el Programa Nacional de Infraestructura 2014-2018, ceremonia que tuvo como sede la residencia oficial de Los Pinos y que encabezó el propio Peña Nieto. Con la asistencia del gobernador Duarte se conoció de algunas obras relevantes incluidas para Veracruz.
La terminación (al fin) de la autopista Tuxpan-Tampico y las ampliaciones del puerto de Veracruz y del aeropuerto de El Lencero, se constituirán –de no ocurrir otra cosa- en compromisos cumplidos.
A la administración federal no le queda otro camino que el de no defraudar las grandes expectativas abiertas por el entonces candidato Peña Nieto y las creadas por el hoy Presidente a través de las reformas estructurales que, nos dicen, transformarán al país.
Incumplir resultaría catastrófico para un PRI reinstalado ahora en Palacio Nacional. Igual puede resultarle la tentación de un presidencialismo imperial. Peña y su gobierno tienen un año escaso para ser medidos y calificados. Para Veracruz, por lo pronto, aún quedan muchos compromisos de campaña pendientes.

LOS PANUCHOS
Ernesto Cordero y Gustavo Madero escenificarán esta noche otro capítulo de la novela sucesoria que vive el panismo nacional. Se presume que debatirán a partir de las 7 de la noche, en medio del intercambio de acusaciones y de una veintena de denuncias de ambos equipos.
Cordero (candidato calderonista) denunció que no está el piso parejo en la contienda interna y aunque aseguró que no hay evidencias de la intervención del gobierno federal en el proceso interno, sí se sabe de acercamientos entre gente de Gustavo Madero y el PRI. Cuestiona también la imparcialidad del árbitro electoral
El presidente de la comisión organizadora del proceso interno, Francisco Gárate, sostiene que hay condiciones de equidad para los dos candidatos. Seriamente, de risa el jueguito que se traen Neto y Pancho.

PORTILLA, BUENOS RESULTADOS
Sin duda, Francisco Portilla Bonilla es uno de los colaboradores eficientes y leales al gobernador Duarte. Desde diferentes trincheras, en las buenas y en las malas circunstancias, el cordobés ha sabido demostrar su valía como servidor público. No en vano su vigencia de hace muchos años en la política.
Hoy sirve bien al mandatario desde el Consejo Estatal de Seguridad Pública, donde se encarga de gestionar los mayores recursos posibles a favor de las instituciones encargadas de la seguridad pública y de la procuración e impartición de justicia.
Recién informó que 18 municipios hasta ahora son los que han accedido a dineros del Subsidio para la Seguridad Pública Municipal, pero advirtió que se tiene una bolsa disponible de hasta 220 millones de pesos para respaldar a los ayuntamientos.
Sólo resta que los señores alcaldes no se duerman en sus laureles.

Escríbanos a gabrielarellano_hechos@yahoo.com.mx y ariel_del_llano@hotmail.com