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| Salí chulo en esa foto!!! |
Rafael Durián
Crónica Ácida
Eran las cinco de la mañana y la calle Úrsulo Galván, como siempre, ya en activo. Camionetas de diferentes medios de comunicación impresos descargaban las enormes torres de ejemplares informativos junto a los compaginadores de El Diario de Xalapa. A pesar de que el jefe de distribución les había informado a la mayoría de una visita peculiar, no faltó el despistado que dijo: “cuando vi a tanta gente de blanco y con gorras pensé que venían a recoger toda una publicación”. Cuando le pregunté si alguna vez le había pasado eso, me respondió: “No, pero así me imagino que pasa”.
La licenciada Arantza repartía tamales y atole para combatir el frío húmedo de la mañana xalapeña mientras Hugo Vásquez Zárate invitaba a los voceadores a inscribirse a la rifa que les ofrecía el candidato Américo Zúñiga Martínez.
Los periódicos eran repartidos y acomodados en toda clase de medios de carga y de transporte: desde taxis y camionetas hasta bicicletas y morrales. El equipo de prensa del candidato analizaba cada una de las notas vertidas a favor, acumulando una alta torre de periódicos.
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| Por aquí vi una foto de Américo… |
Dio un pequeño recorrido, habló con algunos voceadores quienes le extendieron su apoyo y en su mayoría, las quejas donde muchos coinciden en una: “inseguridad”, tanto en las colonias y las calles sin alumbrado además de la falta de infraestructura. Un joven le declaró que aunque no conoces sus propuestas “lo apoyo”.
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| Chócala carnal… y votas por mí!!! |
Recorrió entonces la estrecha banqueta entre carros en doble o hasta en triple fila (nada importante para esa hora), pasando por una desmantelada moto que es reparada, según dice su dueño a diario, así como entre compaginadores sentados, hincados y en cuclillas que saludaron al candidato sin levantarse y continuando su labor.
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| Le hubieras pedido una moto al candidato… |
Empezó entonces la rifa. El candidato con su mano santa sacó los primeros números y posteriormente le continuó su equipo.
Micrófono en mano, Zúñiga Martínez invitó a los presentes a echarse un tamalito o un atole… todos al unísono respondieron “¡ya comimos!”, entonces platicó con algunos presentes y pasando por el más retirado de los compaginadores, éste le envió un mensaje contundente: “Américo, aquí somos personas decentes que trabajamos ¡no como en Boca del Río!”
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| Qué tristeeee… fue decirnos adióoos!!! |
El madrugador trabajador quiso decir que su queja es contra el gobierno municipal que lo separó de vender periódicos en la calle por su aspecto.
De regreso y sonriendo, Américo entregó la flamante silla de ruedas al adulto mayor que pacientemente esperó cerca de diez minutos.
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| A pedalearle! |
Abordó una camioneta con viniles de campaña alrededor que fue seguida rápidamente por todo su equipo que para esa hora, ya iba bien informado con las noticias frescas del día.








