Brenda Caballero
Números Rojos

Todavía no es año electoral y otra batalla se libra en México, y no me refiero a la de los cárteles de narco por el territorio. No, esa es otra triste historia.
Más bien, en esta ocasión, hago referencia al Presupuesto para el 2012, entregado a principios de septiembre por el flamante precandidato presidencial Ernesto Cordero, en ese entonces aún Secretario de Hacienda.
Aún recuerdo cómo Cordero manifestaba a los cuatro vientos después de entregar el paquete económico, que el presupuesto para el 2012 era “responsable y prudente” pues ante la desaceleración económica internacional era necesario buscar medidas que hicieran frente a esta situación y mantener el crecimiento pronosticado del 3.5 por ciento para 2012.
Pero sinceramente como vamos, en lugar de crecimiento tendremos que conformarnos a seguir como estamos y haciendo changuitos para no entrar en recesión (disminución generalizada de actividad económica), pues eso empeoraría nuestro situación actual ya que miles se quedarían sin empleo, habría menores exportaciones, y aumento en los productos de la canasta básica, entre otros, y no le quiero contar sobre las filas del crimen organizado.
Han pasado más de quince días y nuestros diputados de la Comisión de Presupuesto y Comisión de Hacienda han empezado a analizar tal propuesta, para después aprobarla ante el pleno de la Cámara, pero claro que van más allá, el color de sus partidos no les deja tener independencia mental, y pues como dice el dicho, no hay que dar paso sin guarache, sobre todo si esos zapatos se van a usar en época electoral.
Los del PRI han soltado su sentir: es un presupuesto electorero, según el priísta Alfonso Navarrete quien califica la propuesta como “recesiva, centralista, fomenta la pobreza y tiene claros tintes electorales”.
¿Y los del PRD? claro que no se quedan atrás, acaban de anunciar movilizaciones, entre ellas preparan una masiva al Palacio Legislativo de San Lázaro entre el 29 de septiembre al 3 de octubre ¡ah!, pero no descartaron ¿o amenazaron? tomar la tribuna de la Cámara de Diputados, pues consideran que los panistas y priistas aprobarán mayores presupuestos para los estados donde gobiernan, dejando al aire al Distrito Federal.
Pero, ¿cómo va nuestro presupuesto? Para empezar los que saben lo que dicen, mencionan que el gobierno federal propone recortes en algunas secretarías, como son la de Comunicaciones en un 18.5 por ciento, la de Agricultura en un 16.5 por ciento, la de la Reforma Agraria con un 11.7 por ciento y la Secretaría de Medio Ambiente con un 11 por ciento, ¿pero a quién le darán la lana?
Coincido con el incremento a la Procuraduría General de la República, pues la seguridad de todos los mexicanos es más que necesaria y ojalá y se aprobarán los 15 mil 400 millones de pesos (3 mil 400 millones más que en 2011).
Vamos, hasta puedo estar de acuerdo en el incremento del 44 por ciento a la Secretaría de Gobernación, ya que será utilizado en casi un 90 por ciento en la Secretaría Ejecutiva del Sistema Nacional de Seguridad Pública, el Fondo de Apoyo Social para ex Trabajadores Migratorios en Estados Unidos y el Cisen, (siempre y cuando investigue a criminales) pero aunque sea año electoral, no se me hace justo un presupuesto de casi 16 mil millones de pesos para el 2012, es decir un aumento del 52 por ciento con respecto al ejercido en 2006 (también año electoral).
Yo me pregunto, ¿Cómo puede destinarse un presupuesto similar al de seguridad pública? ¿pues a quién van a comprar? ¿o comprarán ahora un sistema que no se caiga? ¿es justo tener unas elecciones tan caras, cuando millones están sin trabajo o tienen lo necesario para comer? ¿Por qué disminuir presupuesto al campo y a comunicaciones? ¿no se dan cuenta que es muy serio el cambio climático que estamos viviendo, para todavía disminuir recursos? ¿y que me dicen del impuesto al consumo final que discretamente quieren incluir?
La guerra apenas empieza… Dios nos agarre confesados.

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