* La terrible pesadilla de las “cuotas”

* Arranca programa “Un día sin taxis”

José Ortiz Medina

En Corto… sin Cortes

A lo hecho, pecho, dice el refrán popular que indica que debemos aguantar las consecuencias de nuestras acciones cuando éstas son malas o afectan a la sociedad.

Y si lo tomamos de manera literal, tanto Gilberto Martínez como María de Jesús Bravo, deberán pagar por su intento de provocar temor a los habitantes, principalmente a los pequeños estudiantes de la conurbación Veracruz-Boca del Río.

Y es que, como se publicó en todos los medios de comunicación, en esa zona se vivió un día de angustia porque a los indiciados se les ocurrió “lanzar” un rumor a través de las redes sociales, donde advertían que algunos niños y jóvenes estudiantes habían sido literalmente sacados de sus respectivos centros de estudio para ser sometidos por los grupos delincuenciales, que los habrían raptado.

Tan sólo ver ese rumor reflejado en Twitter y Facebook, provocó que los padres de familia de esa región reaccionaran inmediatamente, yendo a recoger a sus hijos a las escuelas, lo que generó mayor desconcierto.

Gracias a los avances de la tecnología se logró investigar el origen de los rumores; como consecuencia, Gilberto Martínez y María de Jesús Bravo fueron detenidos y consignados acusados de los delitos de terrorismo y sabotaje.

Por supuesto que hubo complicidad de otros usuarios de las redes sociales, a quienes ya también se les investiga sobre los lazos que mantienen con los detenidos y, sobre todo, sus intenciones al difundir un rumor que generó zozobra en toda la sociedad de esa conurbación.

En ese sentido, el gobernador Javier Duarte de Ochoa ha cumplido nuevamente su palabra, pues se comprometió a llegar hasta las últimas consecuencias con la investigación que ya había iniciado y que aún continúa. Ahora sabemos que así fue, que los rumores nunca son verdades y que no debemos tomarlos en cuenta.

LA TRAGEDIA del Casino Royal, registrada el jueves pasado en Monterrey y en donde perecieron 61 personas, tiene un alto grado de barbarie. De acuerdo con datos preliminares, todo se debió a que el dueño del negocio se negaba a “entrarle” con su cuota, que era de 130 mil pesos semanales, por lo que la respuesta fue que dos comandos integrantes del Cártel de Los Zetas ingresaron al local y dos minutos y medio les bastaron para incendiar el casino y dejar sin vida a gente inocente. Aun cuando ya se cuenta con retratos hablados de algunos de los sicarios, e incluso si se les captura, nada cambiará las cosas ni les devolverá la vida a los que perecieron en el incendio. Lo que se desprende de todo esto es el grado de penetración y dominio de los grupos criminales al interior de la sociedad mexicana. Los cárteles desde hace muchos años se dedican a la “venta de protección” a empresas, chicas y grandes, que se esfuerzan por crecer y que dan empleo a miles y miles de mexicanos, pero que, una gran cantidad de ellas, deben ceder ante las amenazas de esas bandas, que las obligan a entregarles grandes cantidades de dinero, so pena de atenerse a las consecuencias. Eso sucedió en el caso del Casino Royal, pues Los Zetas buscaron dar un “escarmiento ejemplar”, para evitar que este “negocito” se les salga de control. Lo malo en todo esto es que quienes sufren las consecuencias son personas inocentes, gente como usted y como yo, que ese día salió de su casa y simple y dramáticamente no pudo regresar a ella.

LA OPORTUNA u oportunista declaración del senador y aspirante a la candidatura priísta a la Presidencia de la República, Manlio Fabio Beltrones, en el sentido de que en el Senado se busca sacar adelante la iniciativa de Ley para la Atención a las Víctimas del Crimen Organizado, tras la masacre suscitada en el casino regiomontano, si bien es una buena propuesta sólo retoma lo hecho por otros mandatarios, como el gobernador Javier Duarte de Ochoa, quien ya se había preocupado y ocupado por los policías veracruzanos. Como bien sabemos, hace días el Congreso veracruzano aprobó la iniciativa presentada por el gobernador para hacer realidad la Ley para el Otorgamiento de Beneficios a Deudos de Integrantes de las Instituciones de Seguridad Pública del Estado Caídos en Cumplimiento del Deber, la cual por cierto tendrá retroactividad al primero de diciembre de 2010. Con ello, el estado de Veracruz se convierte en pionero, en la primera entidad en el país en proteger a sus policías, que arriesgan sus vidas día con día, en las calles, a fin de cuidar y proteger a la ciudadanía, y si como consecuencia de su arriesgado trabajo fallecen en el cumplimiento de éste, sus familiares ya no quedarán desamparados. Beltrones intenta de esta manera jalar agua a su molino, por lo que ahora pide cerrar filas con el presidente en su lucha contra el narcoterrorismo, mostrándose como líder de una oposición madura, civilizada y comprometida con la ciudadanía, pero más bien deja la sensación de que sólo busca, una vez más, reflectores y primeras planas en los medios informativos.

EL FIN DE SEMANA pasado 11 alcaldes de los principales municipios del estado se reunieron en Boca del Río para desarrollar la sesión de la Red Veracruzana por la Salud. Los ediles eligieron a Salvador Manzur Díaz como presidente de la directiva de la Red, organismo que buscará generar y promover políticas saludables entre la comunidad, además de incentivar la participación social y compartir las experiencias de proyectos municipales.

Por cierto, que en el seno de la Red los alcaldes hicieron un pronunciamiento público de respaldo al gobernador Javier Duarte de Ochoa y se sumaron al llamado del ejecutivo a trabajar por el bienestar de los veracruzanos.

HOY INICIAN los programas “Un día sin taxi” y “Un día sin autobús (camión)”. Habrá que ver si todos los transportistas respetan esta disposición o, de lo contrario, se hacen acreedores a una sanción. Ya se verá.