Enrique Yasser Pompeyo
Mesa de Redacción

La Bella Xalapa no existe. La Bella Xalapa sólo es un sueño, una ilusión. La realidad es otra. Una realidad que lastima, que ofende, que duele. En la verdadera Xalapa hay inseguridad, hay crímenes que permanecen impunes. En la verdadera Xalapa hay desinterés, desidia de las autoridades por atender la problemática que aqueja a niños, jóvenes, adultos y ancianos. Mujeres y hombres.
Los xalapeños comienzan a sentir temor. Un temor que hace tiempo no sentían. Hoy, los delincuentes hacen de las suyas a cualquier hora del día y en cualquier lugar. El asalto que sufrió una jovencita a plena luz del día en la calle Rafael Lucio, en pleno centro histórico, es el mejor ejemplo.
El asesinato de un joven en el tradicional paseo de Los Lagos al ser asaltado y apuñalado, es otro lamentable caso que se suma a las decenas de hechos delictivos que se presentan todos los días en la Bella Xalapa.
La alcaldesa Elízabeth Morales García admite que en un año se incrementaron los robos en la ciudad de mil a mil 700. También admite que de acuerdo con cifras de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) aumentaron los reportes.
Es más, precisa que se trata de robos a negocios, casa habitación, lesiones y robo común que son denunciados. “Estamos hablando que de 2009 a 2010 de 1 mil que se tenían denunciados incrementa a 1 mil 700 en todo el año”. Hay que sumarle todos los que se han presentado de enero hasta el día de hoy.
Ante los hechos y a pesar de estos, las autoridades hacen nada.
En el caso del joven asesinado en Los Lagos, el delegado del IMSS Veracruz-Norte, Víctor Octavio Pérez del Valle Ibarra, rechazó que por una mala atención en la Clínica 11 del Seguro Social haya fallecido el joven Manuel Alejandro Portilla Vargas.
Si falleció fue por la falta de seguridad que priva no sólo en Los Lagos, sino en todos en los espacios recreativos de la Bella Xalapa.
Si falleció fue por la inercia en la que se encuentran todas las autoridades.
Si falleció fue por la carencia de luminarias en varios puntos de la Bella Xalapa.
Si falleció fue la falta de compromiso real de las autoridades con los ciudadanos.
Si falleció fue porque las autoridades están más preocupadas en impulsar a sus incondicionales a cargos políticos que en atender las necesidades ciudadanas.
Si falleció fue porque las autoridades han confundido lo que significa gobernar.
Gobernar no sólo es mandar con autoridad o regir algo. Gobernar no es sólo dirigir un país, estado o municipio. Gobernar implica guiar y dirigir. Gobernar implica responsabilidad. Responsabilidad que nuestras autoridades deben asumir y actuar para evitar más robos, asaltos y muertes de jóvenes inocentes a manos de la delincuencia.

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